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lunes, 14 de septiembre de 2015

MASAJES Y SISTEMA LINFÁTICO
Artículo redactado en colaboración de Jose Manuel Astudillo Gómez, masajista equino

Para entender lo que a continuación vamos a exponer, antes haremos un breve repaso sobre algunos aspectos de la fisiología del equino.

1.- Introducción a la fisisología del ejercicio
En los mamíderos los músculos comprenden un conjunto de células altamente especializadas que transforman la energía química en mecánica como respuesta a acontecimientos excitadores que acontecen en la membrana celular.
Esta característica básica determinan que los músculos se contraigan generando tensión y produciendo movimiento, lo que permite al animal realizar actividades tan opuestas como estar parado o correr, así como sustentar la función de los diferentes sistemas orgánicos.
El caballo es aun animal con el doble de capacidad para el trabajo físico que el hombre, lo que le ha permitido en el pasado sobre vivir a sus depredadores. A pesar de de esto sus mecanismos fisiológicos básicos son esencialment los mismo que en el hombre y otros animales, y solamente los cuantitativos hacen que el caballo sea un animal superior.
- Cambios metabólicos:
Para realizar un eficaz desempeño de la competencia del individuo , depende de la capacidad de su metabolismo para convertir energía química en energía mecánica,lo cual se realiza a nivel muscular. Los componentes de esta conversión son:
- Una completa y eficaz interacción entre metabolismos aeróbicos y anaeróbicos del músculo.
- El suministro y utilización de sustratos disponibles.
Debemos agregar otro factor que interviene en el desempeño de este proceso que es la FATIGA, el cual adquiere importancia al empezar a agotarse el combustible intra muscular. Además existe una variante fisiológica que limita todo proceso que es EL SISTEMA CARDIOVASCULAR Y LA BIOQUÍMICA DEL MÚSCULO.
Así pues, a medida que se va intensificando un defícit de aporte de oxígeno al músculo y como consecuencia de una mayor actividad , se producen una serie de mecanismos anaeróbicos que deprimen la eficiencia en la producción de energía y tienen como consecuencia la producción de ácido láctico.

2.- Introducción al sistema linfático.
Debido a su tamaño y anatomía , los caballos tienen un sistema linfático muy complejo que se extiende por todo su cuerpo paralelo a su sistema circulatorio.
El sistema linfático apoya al sistema inmune de su cuerpo. Un caballo tiene alrededor de 8000 ganglios linfáticos distribuidos por todo su cuerpo, cuando los humanos sólo tenemos de 400 a 600.
Los ganglios linfáticos limpian y desintoxican los fluidos linfáticos que se desprenden de los sanguíneos en el cuerpo del caballo.
En general, el flujo del sistema del caballo es bastante lento y se activa a partir del movimiento. Si un caballo está parado durante un largo período de tiempo puede provocar una mala función de éste, provocando diferentes consecuencias, como por ejemplo, extremidades hinchadas o mal rendimiento del caballo de deporte.




3.- Masajes y sistema linfático.
Como hemos visto, el ácido láctico es un compuesto orgánico producido de forma natural por el organismo del caballo. l
- Consecuencias de un exceso de ácido láctico :
Aunque se reconoce que la incidencia de la acidósis láctica en caballos de deporte ocurre siempre durante un ejercicio físico intenso y  durante la competición, queda alguna pregunta relativa a los efectos perjudiciales en el ámbito de disminuir la capacidad de un caballo. Pero, ¿ cuales son las manifestaciones de la acidósis láctica? y ¿en que medida es un daño permanentemente incurrido?:
- Estrés pulmonar:
Los músculos pulmonares, que abarcan los pulmones, son altamente susceptible a las condiciones de acidósis láctica. Cuando se produce al constricción muscular también hay una fuerza restrictiva correspondiente a los pulmones. Durante los períodos de ejercicio físico intenso, los pulmones están sometidos a un estrés extraordinario debido a esta restricción de la fuerza.
Por lo tanto, es muy probable que un nivel elevado de acidósis láctica sea responsable de la aparición de capilar y vénula rompiendóse dentro de los pulmones y provocando sangrado de los mismos.
( común en los caballos de carreras).
- Contracción muscular:
Un exceso de ácido láctico dentro de los tejidos altera la utilización de combustible y priva al tejido muscular de productos esenciales (ATP) para mantener el uso del músculo.
- Daño muscular:
Un exceso de ácido láctico puede provocar atrofia muscular y necrosis, pudiendo llegar a infartar el músculo.
Esto es muy importante en la compresión de la extrema gravedad de la acidósis láctica en el que es el factor fundamental que disminuye la capacidad del músculo. En la aplicación equina esto se traduce en una disminución de la capacidad de los músculos más dañados debido al ácido láctico.
- Lesiones del tendón:
Es muy probable que la condiciones de estrés mecánico en tendones puedan producirse sustancialmente a través de la aparción de una acidosis láctica aguda. Las lesiones del tendón que ocurren durante la competición se producen siempre tras un periodo de agotamiento en la culminación de los cambios bioquímicos debidos a la acumulación de ácido láctico.

Imagen

- Efectos del masaje sobre el ácido láctico:
Los principales efectos del masaje sobre el ácido láctico son:
- Activa la circulación.
- Incrementa el flujo del sistema linfático.
- Relaja músculos y nervios.
- Produce descanso psicosomático.
- Incrementa la buena digestión.
- Normaliza el metabolismo.
- Elimina toxinas.
- Activa el funcionamiento pulmonar.
- Beneficia la secreción glandular.
- Se aumenta la producción de glóbulos rojos y blancos.

Todos estos efectos ayudan a que el ácido láctico producido producido por el ejercicio se transforme de nuevo en energía, consiguiendo un mejor rendimiento de nuestro caballo de deporte, a la vez que revenimos enfermedades y lesiones y una activación del sistema linfático del caballo de vital importancia para mantener su sistema inmunitario en perfectas condiciones.








martes, 8 de septiembre de 2015

Los Últimos Estudios sobre el Transporte de Caballos  

Cada día trasportamos más a nuestros propios caballos. La venta de remolques y camiones para caballos se ha disparado en los últimos años en España. Antes, confiábamos casi siempre en los transportistas profesionales, pero ahora que nos atrevemos a salir por ahí con nuestros propios medios, deberíamos estar al tanto de cómo manejar correctamente el transporte.  
El transporte de caballos es necesario por varias razones: entrenamiento, puro placer por montar al caballo en un sitio nuevo, competición, cría, subastas, tratamiento veterinario, etcétera. Los propietarios de los caballos tienen que procurar que el transporte no se convierta en un momento de estrés y que en general sea seguro y saludable.  
Vamos a repasar los últimos estudios independientes realizados con caballos que fueron transportados en trayectos de diferente duración y bajo una serie de condiciones climáticas. A continuación detallamos las diferentes respuestas que experimentaron estos caballos. 



Estrés  
Los caballos transportados pueden, teóricamente estar estresados por la separación de sus compañeros de manada, o también si están cerca de caballos agresivos o rodeados de un entorno desconocido, si sufren un movimiento anormal o mantienen una postura poco habitual durante el transporte, si escuchan ruidos desconocidos, sufren cambios de temperatura, se les priva de comer o beber o si están expuestos a patógenos o polvo. Los signos físicos que muestran estrés en el caballo pueden ser: un nivel acelerado del corazón, un aumento en la producción de cortisol o deshidratación. Estas reacciones que se presentan en el transporte, han estado presentes tanto en caballos que son transportados habitualmente y se supone que están acostumbrados como en caballos transportados por primera vez.  
Lesiones  
Las lesiones físicas resultado del transporte de caballos pueden ser causadas por las colisiones que sufra el vehículo, las paradas repentinas, caídas, pérdida de equilibrio, derrumbamiento debido a la fatiga y ataques de compañeros de viaje agresivos. Aunque los caballos pueden sufrir lesiones durante el transporte, los estudios han demostrado que la mayor parte de las lesiones severas ocurren en caballos que son transportados para sacrificarlos, y que se producen después de que los caballos son cargados en el vehículo de transporte.  
Es muy común que el caballo de deporte sufra rozaduras durante el transporte, bien en la cara, en la cola o en los posteriores. También son comunes las lesiones causadas por las propias vendas de transporte o protectores que cambian de posición durante el viaje. Los diseños de estos se están mejorando pero hay que asegurar que están correctamente puestos y que sean del tamaño apropiado para el animal. Hay también protectores de posteriores y cola que no permiten ni la más mínima rozadura. Nunca se debe viajar con una venda de cola, ya que puede afectar a la circulación.  
Es imprescindible que el caballo tenga buenas experiencias cuando es transportado y que aprenda a quedarse quieto durante el viaje. Las primeras veces que viaja debe estar acompañado por otro caballo experimentado y solo debe ir en trayectos cortos hasta que se acostumbre. Hay que practicar a subir y bajar al vehículo antes de que llegue el primer día de transporte y el caballo debe aprender a permanecer atado en el camión y a equilibrarse. Cuando se sabe que el caballo tiene poca experiencia en viajes o en los primeros minutos de cada viaje, incluso con caballos experimentados, se debe ir con extremada precaución, literalmente “pisando huevos”, para asegurar que los caballos tengan la oportunidad de acostumbrarse al movimiento del remolque o camión.  
Una sola mala experiencia puede afectar al caballo para el resto de su carrera deportiva. Y además, el caballo que no viaja bien puede poner en peligro a si mismo, al vehículo y a todos los demás caballos del remolque o camión.  
Fatiga  
El estrés y la fatiga muscular asociados con el transporte son similares a los que se producen durante el ejercicio, aunque con algunas diferencias. Se sugiere que la competición o el entrenamiento no se lleven a cabo a menos de 48 horas después del transporte de larga duración, para que los niveles en sangre de hormonas y sustancias químicas se normalicen. Los viajes de más de 90 kilómetros no tienen un efecto significante sobre el perfil del análisis de sangre o la capacidad para entrenar, mientras que los viajes de 900 kilómetros o más deberían ir seguidos de varios días de descanso antes de pedir a los caballos grandes esfuerzos. En un estudio realizado, un grupo de caballos sanos mostró, a las 24 horas de un viaje de 900 kilómetros, signos significantes de fatiga (cerrando los ojos, bajando la cabeza, teniendo menor interacción social y una respuesta baja a los estímulos)  
Deshidratación  
Durante los meses más fríos, los caballos salvajes pueden sobrevivir durante algunos días sin agua y pueden rehidratarse rápidamente con pocos efectos adversos. En un experimento realizado, se privó de agua a un grupo de caballos durante más de 8 días sin presentar efectos aparentes de enfermedad y con temperaturas de cerca de 10 ºC 
(Nota: La privación de agua es una amenaza significante para la salud del caballo en cualquier momento) Sin embargo, con calor o humedad, la deshidratación puede ser muy rápida. Se realizaron dos estudios similares que midieron la deshidratación de los caballos transportados en pequeños remolques durante 24 horas. Cuando la temperatura media exterior era de 28 ºC, los caballos perdían rápidamente peso debido a la deshidratación, casi el doble que cuando la temperatura exterior era de 20 ºC de media.  
La deshidratación puede ser moderada si se ofrece al caballo agua periódicamente durante el transporte, aunque los caballos a menudo pueden rechazar beber cuando viajan. También se les puede ofrecer heno mojado, ensilado equino o zanahorias, para que así ingieran algo de agua aunque sea indirectamente con los alimentos.  
Se sugiere que el remolque tenga aislamiento en las partes superiores y laterales para reducir el calor y así paliar el nivel de deshidratación que sufren los caballos transportados en ambiente caluroso o húmedo. También se recomienda salir de viaje durante los periodos que menos calor hace del día y asegurar que los caballos tengan suficiente aire y que no estén tapados con mantas dentro del vehiculo de transporte cuando comienza a apretar el calor del día.  
Los caballos deshidratados pueden beber en exceso y con ello provocarse cólicos. Un estudio ha demostrado que dar 12 litros de agua a caballos fuertemente deshidratados a intervalos de 30 minutos, conduce a signos de cólico, mientras en otro estudio los caballos estaban solamente moderadamente deshidratados y podían beber con seguridad 14 litros de agua a intervalos de 30 minutos sin problema. No hay publicada ninguna guía sobre como rehidratar a los caballos que están muy deshidratados, aunque los jinetes de RAID nos pueden dar muchos consejos. Estos caballos deben ser cuidadosamente observados para detectar signos de angustia cuando están siendo rehidratados y no se les debería permitir un acceso libre e inmediato al agua después de períodos largos de transporte.  
Orientación en el trailer – Hacia donde debe mirar mi caballo  
Hace aproximadamente 25 años, se llegó a la hipótesis de que los caballos podían viajar más confortablemente y mantener el equilibrio más fácilmente cuando sus cuerpos estaban orientados al contrario de la dirección de viaje. Hay varios estudios que han sido realizados para descubrir la preferencia de orientación, con algunos resultados inconsistentes. Los resultados mostraron que algunos caballos prefirieron ir cara alante, otros cara atrás y algunos otros mostraron preferencia por una posición diagonal a la dirección de viaje; a este respecto, las curvas cardiacas mostraron una pequeña conclusión evidente: La primera posición (cara alante) era menos estresante que la segunda (cara atrás). Los caballos orientados hacia atrás, se resbalaron más que los caballos orientados de otra forma, sin embargo no hay una relación directa entre la orientación y el equilibrio, movimiento de las extremidades o choque con las barreras.  
Por otra parte, el transporte con o sin herraduras no tiene una importancia significativa para la habilidad del caballo de mantenerse en pie.  
Diseño del remolque o camión  
Atar a los caballos manteniendo sus cabezas por encima de una barrera sólida, limita su voluntad de bajar la cabeza cuando lo desean, posiblemente produciéndoles fatiga y poniendo en peligro el drenaje normal dentro de los orificios nasales.  
Los remolques o camiones que tienden a tener huecos algo más espaciosos y de color claro, permiten a los caballos más sitio para moverse, y la instalación de ventanas alivia la fobia de algunos caballos a entrar en espacios, cerrados, oscuros o mal iluminados.  
Los caballos, normalmente, tienen cierto problema para mantenerse en pie, incluso aunque la superficie del suelo del vehículo sea bastante áspera. Añadir algo de viruta ayuda absorber la orina y protege el suelo. La suspensión del remolque si que tiene efecto probado sobre la fatiga durante los viajes largos. En unas pruebas realizadas al respecto, la suspensión de ballestas con una presión baja de neumáticos radiales hizo que el viaje fuera el más suave, mientras que una suspensión de barra de torsión con presión normal de neumáticos radiales hizo del viaje un momento incómodo. No se probó ningún sistema de suspensión neumática, pero se cree que proporciona un viaje suave.  

Movimiento del aire  
Por lo general, evitar un frío extremo no es problema, ya que los caballos producen mucho color corporal, sobre todo si se está transportado más de un caballo. Una situación que es extremadamente perjudicial para el caballo es la exposición al aire caliente que está además normalmente lleno de pequeñas partículas que pueden irritar al sistema respiratorio del caballo. Un cambio continuo de aire puede prevenir el recalentamiento y reducir la exposición al polvo y bacterias. Conservar el movimiento del aire puede ayudar a asegurar que los caballos viajen con una comodidad razonable y que lleguen a su destino con buena salud.  
Al igual que la ventilación en los aviones en estudios hechos para seres humanos, hay una diferencia notable entre la cantidad de aire que llega a los diferentes emplazamientos de los camiones de caballos. Normalmente llega más aire al primer hueco del camión o sea al hueco más cercano al conductor y menos aire al último. La temperatura dentro del camión también varía. Hace menos calor en el primer hueco, más calor en los huecos de en medio y ligeramente menos calor de nuevo en el ultimo hueco. Esto nos sugiere que los caballos más grandes deben viajar en los huecos más grandes y más cerca del conductor, para prevenir su deshidratación. Todo esto, obviamente, puede variar si estamos transportando potros, sementales y yeguas, yeguas con rastra etc.  

Los estudios nos proporcionan algo más de información sobre como transportar al caballo de deporte correctamente, pero lo que es más importante, nos recuerdan que tenemos que reflexionar sobre el modo más seguro de transportar nuestros animales. Si podemos llegar a nuestro destino con un caballo tranquilo, bien hidratado y con ganas de competir, obviamente vamos a tener una mejor experiencia y este tiene que ser el objetivo cuando salimos de viaje.  

sábado, 22 de agosto de 2015

EL SALTO DEL CABALLO SUELTO O EN LIBERTAD

Es muy conveniente enseñar al caballo a saltar en libertad, suelto, sin el peso y el estorbo consiguiente del jinete y el equipo sobre su dorso, pues de esta manera lo acostumbraremos a que él haga el salto valiéndose de sus medios y de su equilibrio natural.
Tiene también la ventaja de que si el jinete no puede montarlo un determinado día por cualquier motivo, o si el caballo tiene alguna lesión que le impida ponerle la montura o la cabezada, pueda seguir su entrenamiento.
Para esto es necesario que las instalaciones donde estemos tengan un pequeño picadero donde podamos soltarle o un " callejón de obstáculos" donde podamos meterle con un ligero esfuerzo de una persona, generalmente su jinete/amazona, y colocarle unos obstáculos que suelen ser barras, para darle las primeras lecciones al salto si es un potro ó para seguir el entrenamiento que nos hermos visto obligados a interrumpir. El callejón de obstáculos es ideal para ambas cosas.
Hemos de comenzar por enseñárselo, llevándolo a él para que se divierta recordándole la libertad. Debemos intentar siempre que el caballo este tranquilo dentro del callejón y que trabaje a los tres aires, mandado EXCLUSIVAMENTE por nuestra voz, teniendo que emitir distintas tonalidades y haciendo que él interprete lo que con ellas queremos mandar  Os aseguro que el caballo no tarda mucho en entender lo que le solicitamos.
Como máximo se puede utilizar una fusta, y no la tralla, ya que será más que suficiente para que ,alargando el brazo, obedezca.
Pero sobre todo hay que acostumbrarle a una voz suave, dulce, enérgica o represiva, pasando por el chasquido de la lengua. Sólo es cuestión de paciencia.
No debemos exigirle trabajo alguno dentro del callejón hasta que entienda a la perfección y que sólo con la voz seais capaces de hacerle trabajar en los tres aires y pararlo. Una recompensa es fundamental cuando pareis al caballo.


Empezar a trabajar después muy progresivamente, poniéndole barras en el suelo: una, dos, tres, así hasta seis para que las pase varias veces. ¿Distancia entre las barras?. Pues la de sus trancos, al trote 1,20-1,30mts., y así irá ejercitando los músculos del salto ( ver los capítulos sobre en entrenamiento al salto) plegando sus pies.
Conformaros con poco cada día, ser muy progresivos y recordar que hemos dicho que el caballo debe "divertirse" más que trabajar y siempre recordar cual es su utilidad, aunque en alguna ocasión puede servir para quitar estrés y energía de caballos fuertes antes de montarlos y/o para corregir algún defecto en el salto que no seamos capaces, bien por falta de experiencia o paciencia sin duda, desde la montura.
Como veis es un buen auxiliar del jinete el callejón de obstáculos, `pero para que cumpla exactamente su función, debe además reunir una serie de condiciones que las vamos a resumir en un gráfico y unas notas a tener en cuenta.


- Características:
Las cercas pueden ser de madera, hierro o pvc.; la exterior de 1,80mts de altura por lo menos y de tal forma construida que impida que el caballo intente marcharse fuera, y a ser posible, por el exterior de la misma cubierta por una tela metálica que proteja las plantas verdes que deben haber por el exterior  del callejón para que el caballo no se entretenga en comerlas durante los trabajos y que esté atento a los mismos.
La cerca interior no debe tener más altura qie 1,20 mts. y de menor entramado en su construcción, lo que nos permitirá pasar bajo ella cuando tengamos que recoger al caballo o poner las barras, etc...
Los postes de los obstáculos deben ser de cuadradillo de hierro o aluminio de unos 7 cm.. incrustados en el suelo con buenas capas de cemento, agujereados en toda su longitud de 5 en 5 cm. para colgar en ellos las barras mediante soportes y que debemos SIEMPRE retirar para evitar posibles desgarros en los caballos que trabajen, colocándolos por el exterior de los postes. Estos postes deben estar pegados a las cercas y tener entre todos ellos exactamente las mismas distancias, con objeto de que se puedan intercambiar las barras, que serán todas de la misma longitud.
El piso será de arena, ni en demasiada cantidad para evitar sobre esfuerzos, pero tampoco el suelo ha de ser duro, pues perjudicaríamos sus extremidades; tendrá un fácil desagüe para que no se inunde al llover; el peralte que se forma en las vueltas es conveniente y no debe quitarse hasta que este no sea excesivo, que es cuando lo nivelaremos de nuevo.
Las puertas de entrada y de paso interior deben estar al lado opuesto de las cuadras, una frente a otra para evitar las paradas por querencia; deben ser anchas, de 1,60 mts ambas, porque podemos utilizar el interior para que un profesor pueda dar las primeras lecciones a un alumno, llevándole a la cuerda, para unos días después pasarle al callejón y seguir acompañándole con la cuerda hasta que coja confianza y se le pueda soltar, bien en el interior, bien en el callejón. Es por esto que la puerta del interior también debe ser ancha.

- Trabajo en el callejón:
- Las dimensiones del callejón ( ver croquis ), están estudiadas para que un sólo hombre pueda trabajar a su caballo. Nunca debe haber nadie más en el interior, pues el caballo puede entretenerse y no esté atento al trabajo. Con ligeros movimientos de esta persona a lo largo o por el centro del interior, se le hace al caballo moverse y trabajar; si sois varios la incoordinación de vuestros movimientos lo distraerá y lo hará trabajar mal.
- Ser muy progresivos en la enseñanza de los saltos y no hartarle.
- Cambiar las formas del obstáculo en cada pasada y las distancias para que el caballo esté siempre atento cuando vaya a ellos.
- No moveros ni hablarle cuando veais que va al salto, pero si rehusa reprenderlo inmediatamente con la voz y hacer que inmediatamente se retire, para  acto seguido hacerle volver. Esto es muy importante.
- Estar seguros de que si nos os habeis excedido y no es vuestra culpa, la reprensión con la voz le bastará y el caballo atacará mejor el salto y más enérgico. Si os habeis excedido, bajar o quitar el obstáculo y que lo pase varias veces. Acariciar después de la obediencia y premiar con una golosina.
- No darle nunca más de diez o doce pasadas sobre las barras, sobre todo si tiene que hacer esfuerzos.
- Idear combinaciones distintas a una y otra mano y trabajar por igual a las dos, si en vuestro caballo no teneis que corregir algo que os haga desequilibrarlo en los trabajos.
-  Jugar con las distancias para hacerle prudente, porque con la cantidad de postes y barras podeis hacer un trabajo muy variado y relajado.
- No saltar grandes obstáculos en el callejón: Hacerle gimnasia simplemente sin grandes esfuerzos y al final, titar al suelo las barras y retirarlas una vez que las  haya pasado en el suelo varias veces, para después las pase sin ellas.
- Mientras se refresca paseando y recuperando el ritmo normal de pulmón y corazón, ofrecerle golosinas y después ponerle la cabezada, darle una vuelta del diestro y llevarlo al box.


domingo, 16 de agosto de 2015

LA DOMA A LA CUERDA

El trabajo de un caballo a la cuerda es un auxiliar del jinete cuando éste no puede montar por razón propia ó de no poder ensillar su caballo por alguna lesión en el dorso o en la boca o simplemente como parte de los ejercicios de entrenamiento del caballo de deporte.
Es otro medio más, como lo es el del corralón de obstáculos, del que hablaremos más adelante, para el trabajo del caballo desde abajo.
Es además una buena enseñanza que debe empezar con los potros para acostumbrarles después de ensillado a llevar el peso de la montura antes de que podamos añadirle el nuestro y así le daremos soltura antes de montarle, evitando que se enlome y habituándole al trabajo en círculo, flexionando la columna vertebral y cadenciándolo en los aires dando movimientos armónicos a las articulaciones en general, al dorso y al lomo.
Para hacer este trabajo se necesita una cabezada especial con serreta de la que cuelgue una cuerda de 10 a 12 mts. de larga, una tralla larga, no para el castigo, sino para hacer con ella indicaciones, por lo que es necesario que tenga la trenza muy larga; un cinchuelo almohadillado en el dorso con argollas donde se puedan hebillar unas riendas de atar, que vayan prendidas a las dos argollas laterales de la serreta y al cinchuelo.


La cuerda debe ir hebillada a la argolla central de la cabezada. Para efectuar el trabajo a la cuerda correctamente, debemos elegir sobre todo los primeros días un lugar cerrado a ser posible de forma circular, para que de esta forma tengamos más facilidad de que el caballo siga el círculo.
Si somos inexpertos, debemos tener en los primeros dias un auxiliar que nos lleve en las primeras vueltas el caballo indicándole en círculo para después que se pase detrás de nosotros y nos siga ayudando a mantener el aire del caballo en círculo.
Si no tuviéramos este lugar cerrado y circular, podemos hacerlo sobre uno de los ángulos de la pista del picadero, tratando de que estemos lo más solos posible para evitar que el caballo se entretenga durante el trabajo.
Suponiendo de que hemos de empezar este trabajo de derecha a izquierda, la cuerda debe mantenerse en la mano izquierda dándole forma de ochos de una longitud de brazada, y en la mano derecha debe ir la tralla tomada su parte inferior por el dedo pulgar y colgando hacia atrás para dar con ella indicaciones de progresión al caballo, haciendo el oficio de nuestras piernas, mientras que la cuerda lo hace de nuestras manos.
Las indicaciones que debemos dar al caballo en este trabajo son las de iniciar la marcha, aumentar o disminuir la cadencia mediante medias paradas que se logran por pequeñas oscilaciones de la cuerda que repercuten en él; aumentar o disminuir el círculo mediante indicaciones de la tralla en dirección a la espalda o de mayor presión sobre la cuerda. Como se ve el manejo de la cuerda requiere práctica y habilidad para mantener en todo momento el contacto entre la mano del jinete y la boca del caballo, y lograr por la tralla que no le falte impulsión con indicaciones de atrás hacia delante a la altura de los corvejones, y así les obligaremos a entrar bajo la masa y recibida ésta la impulsión en el tercio anterior. En el casos de que estemos trabajando con riendas de atar, estás tensadas por igual, no dejarán que el caballo avance sin colocarse.
El que de la cuerda jamás debe dar al espalda al caballo, debe girar mirándole siempre de frente y la cuerda debe estar siempre tensa. Tener en cuenta que las correcciones con la tralla deben ser siempre indicativas y nunca de castigo, pues si se asusta el caballo no haría más que retroceder sobre sí, no consiguiendo el fin propuesto de avanzar.


Con la cuerda, las indicaciones las debe transmitir el jinete al caballo para que éste se retenga, para hacerlo entrar en círculo de menor diámetro, para levantar la cabeza efectuando medias paradas y para ejecutar éstas,
Las indicaciones de retención si el caballo marcha hacia atrás, debe contrarrestarlas el jinete apoyándose fuertemente en la cuerda para que el caballo no le arrastre; para hacerlo entrar o disminuir el círculo el jinete da pequeños y suaves tirones repetidas veces de la cuerda;  para levantarle la cabeza se acciona primero de la cuerda y haciendo rápidamente un movimiento de la mano hacia arriba y hacia delante sin perder el contacto con la boca manteniendo siempre la cuerda tensa; si se quiere ejecutar una media parada se hace sucesivamente con la cuerda efectuando más o menos presión, tomando y cediendo acompañándose además con alguna indicación de la voz y para ejecutar la parada el ceder y tomar se hará aumentando la fuerza para que el caballo reciba en la boca un leve tirón.
Con la tralla las indicaciones deben ser para salir o aumentar el círculo, para levantar la nuca y reunirlo y para tomar el trote y el galope,pero siempre en coordinación de las ayudas con la cuerda, sin oponerse una acción  a la otra.
Para salir, después de tensar la cuerda, hacerle indicaciones con la tralla a nivel del vientre en el sitio que las piernas impulsan, y si en este momento el caballo va hacia atrás, pasar las indicaciones a la altura de los corvejones; si progresando hacia delante cierra el círculo, hacerle indicaciones a la altura de la espalda con la tralla para que el círculo aumente; para hacerle levantar la nuca y que se coloque en reunión, hay que hacer ayudas impelentes a la altura del vientre o de los corvejones con la tralla y medias paradas con la cuerda, predominando siempre aquellas y siendo necesario que el caballo marche tranquilo, elástico y con cadencia.para hacerlo tomar el trote o el galope. Hemos de proceder de forma suave, progresiva, nada brusca, mediante la aplicación de las ayudas con tranquilidad y tacto, auxiliados por la voz  para que la salida sea tranquila y elástica de forma progresiva y con cadencia. No debemos mandar nunca el galope sin haber estado bien cadenciado en el trote y manteniendo el caballo tranquilo.


Cuando trabajemos con riendas de atar, éstas no deben estar tensas sobre todo en los primeros días para no impedir ni dificultar la progresión adelante, pero si que deben estar con la longitud justa para que el caballo vaya colocando la cabeza. SÓLO cuando esto se haya logrado al paso y trote es cuando debe iniciarse el trabajo al galope, mediante medias paradas incitándole a avanzar con la tralla y reforzando la acción de ésta con la voz mediante chasquidos con la lengua.
El galope será tranquilo, natural y cadenciado, graduándolo el jinete acortando o alargando la cuerda para que los círculos sean más o menos grandes y coordinando la acción de la cuerda con la tralla, teniendo en cuenta que el caballo hace mayor esfuerzo en círculos pequeños.

RECOMENDACIONES:
- Nunca se debe terminar la lección al galope, pues dándole a continuación unas vueltas al trote y al paso, lo calmaremos y de paso secaremos el sudor.
- Es importante que en los trabajos a la cuerda se haga lo mismo que en los montados, es decir, que se trabaje por igual a ambas manos.
- Una vez que el caballo ya sabe trabajar tranquilo y cadenciado en los aires y si esto además se ha logrado en pista abierta, es muy conveniente que el círculo no se haga siempre sobre el mismo sitio, sino que se vaya trasladando suavemente por toda la pista, con lo cual entretenemos más al caballo.
- Una tercera parte de este trabajo es el de empezar a saltar, con lo que daremos las primeras lecciones haciéndoles pasar barras en el suelo y procurando que el que da cuerda y cuando este llegando el caballo a la barra se mantenga derecho, para lo cual se acompañará en su misma dirección mediante unos pasos vivos al mismo ritmo que el caballo.
- Debemos tener mucha progresividad en todos los trabajos.

miércoles, 1 de julio de 2015

CONCEPTOS BASICOS SOBRE LA ESCALA DE ENTRENAMIENTO DEL CABALLO DE DOMA

La escala del entrenamiento del  caballo de doma está basada en una escala piramidal, donde el primer escalón corresponde a la fase más fácil del mismo y la más difícil se sitúa en el ápice de dicha pirámide.
Muchos entrenadores toman como base esta escala como una guía muy útil para entrenar cualquier caballo de doma. Sin embargo, esta"pirámide" ha sido frecuentemente cuestionada en muchas discusiones de como se deben entrenar este tipo de caballos. Como en todo plan, la "pirámide" sirve de guía y no se debe tomar como algo estricto o inflexible a seguir. El concepto  general es que cada paso o "escalón" de dicho método de entrenamiento representa el nivel de entrenamiento conseguido. Así, el caballo a través de las diferentes fases o niveles de entrenamiento va escalando niveles en la "pirámide". También, los jinetes y entrenadores de caballos de doma trabajan para asegurar que trabajan correctamente en cada nivel de la misma antes de realizar trabajos que estén por encima de la fase en la que estén trabajando con el caballo. Sin embargo, no cabe duda de que todos los trabajos descritos en  cada fase están sumamente interconectados entre sí.
 A continuación hablaremos de que consiste cada fase de entrenamiento.


1.- Ritmo y regularidad:
Ritmo, paso, tempo y regularidad ha de ser el mismo tanto el linea recta avanzando, así como, en  las transiciones en movimientos laterales y en las transiciones al paso. El ritmo se refiere a la secuencia de pisadas, en los aires paso, trote y galope.
La regularidad en el paso ( también llamada paridad), trata de la uniformidad y el nivel del tranco. Una vez el  jinete consigue aires consistentes del caballo, evitando de ese modo la irregularidad, el binomio está preparado para asumir ejercicios más complejos . Los entrenadores y los jinetes deben esforzarse para conseguir dicha regularidad en las "maniobras" o aires  más difíciles, por ejemplo el piaffe, donde al caballo se le pide regularidad en ese trote en el mismo sitio.

2.- Relajación:
El segundo nivel de la "pirámide" es la relajación o la falta de rigidez. Este concepto  se puede ver por como el caballo balancea su espalda en cada tranco, teniendo como resultado que la cola también balancea como un péndulo. Así mismo, se observa como el caballo realiza transiciones muy suaves en los aires. Un caballo relajado es propenso a bajar su cabeza para llegar a un ligero contacto con el filete en las partes laterales de la boca, en respuesta a la ligera tensión de las riendas por parte del jinete.

3.- Contacto:
En el tercer nivel logrado en parte por la impulsión del caballo. Durante este movimiento, siempre con la colaboración del caballo, éste es entrenado suave pero efectivamente, para estirar y levantar el cuello pero manteniendo el contacto ,que hemos trabajado en el anterior paso, con el filete. El  contacto, con una tensión igual en ambas riendas, ocurre debido a la buena voluntad del caballo de flexionar el cuello y no como resultado del forcejeo u obligación de las manos del jinete ( tirando de las riendas). Los aficionados a la doma usan el término "mano suave" para hacer referencia a ese suave contacto.




4.- Impulsión:
La impulsión referida al empuje, se consigue cuando el tercio posterior se coloca debajo de la masa del caballo, consiguiendo así que las extremidades contribuyan a  generar una gran proporción de energía de locomoción, que normalmente sería el caso. Los caballos con buena impulsión suelen llamarse "caballos comprometidos". es decir, con un movimiento comprometido en cada movimiento entre los miembros anteriores y posteriores.
Pero la impulsión sólo se consigue si el jinete utiliza correctamente las ayudas ( a veces denominadas ayudas de conducción), y el caballo permanece relajado.

5.- Rectitud
Este concepto de rectitud que está en el escalón número cinco, se refiere a que los pies del caballo deben seguir en la misma linea o huella sus manos. Esto ocurre cuando el animal se mueve en ambas lineas recta y curva. En el segundo caso, el cuerpo del caballo debe seguir la linea del movimiento.
La rectitud está considerada como un factor fundamental y permite al caballo una impulsión directa hacia el centro de equilibrio del mismo.

6.- Reunión:
La reunión es un movimiento natural del caballo que se puede observar cuando éstos están en libertad. Es un forma de locomoción donde el caballo mueve su centro de gravedad hacia delante.
La reunión requiere de un gran tono muscular de manera que el caballo debe estar prefectamente entrenado, lo cual lleva tiempo y constancia.
El caballo cuando trabaja en aires recogidos puede demostar una aparente reducción de la amplitud del tranco y un incremento en la flexión de las articulaciones del tercio posterior, lo que permite que estás se muevan debajo de la masa del caballo pero con no con un incremento de gasto energético.

La Doma está considera como el  ballet en la equitación, pero requiere de un gran y constante entrenamiento desde los más simples a los más complejos movimientos.