LA FLEXIBILIDAD DEL JINETE
Hemos hablado durante muchos artículos de la importancia de la flexibilidad del caballo como atleta, y que ejercicios son los más apropiados para conseguirlo, pero ¿ que hay de la flexibilidad del jinete?.
Los mejores beneficios para conseguir la elasticidad, el buen asiento y para corregir los defectos de posición, se obtienen de la práctica de ejercicios de flexibilización. Pero es menester que estos se adapten a los defectos y morfología de cada uno. ESTO ES FUNDAMENTAL.
Los ejercicios que vamos a describir producen la descontracción en general, buscando que en el asiento del jinete hacer flexible su cintura y conseguir que "entre en su silla". En general, esto se conseguirá a través de la elevación de las piernas, la rotación y flexión de la cintura.
- La elevación de las piernas:
Se puede practicar de dos maneras diferentes:
- El jinete se sienta al fondo de la montura, inclina el cuerpo hacia atrás levantando las rodillas, con las piernas separadas. Permanece así en equilibrio durante varios trancos, baja las piernas a fondo esforzándose y vuelve a empezar.
- a lo jockey, el jinete levanta los muslos colocándolos y manteniendolos sobre las espaldas de caballo, con las rodillas hacia delante. Esta posición tiene la ventaja de ser mucho más estable que la anterior y puede ser mantenida por más tiempo. Es un medio muy eficaz de hacer mover la cadera sin fatiga. Ahora bien, su flexibilización es esencial, pues es el principal amortiguador de las reacciones del caballo.
- Rotación de la cintura:
Un brazo tendido horizontalmente se hecha hacia atrás lo más lejos posible sin mover las piernas ni la mano que sostiene las riendas. Igualmente acariciar la grupa hacia atrás, primero con uno y luego con otro brazo que sostiene las riendas.
- Flexión de la cintura:
Aplastándose en la silla, cintura hundida, descendiendo las manos todo lo posible a lo largo del flanco del caballo.
- La flexibilización de los miembros:
- Hombros y brazos:
Para descontraer y soltar los hombros, al trote sentado, jugaremos con los hombros de abajo hacia arriba siguiendo el ritmo del aire. Rotaciones, flexiones de brazos, puños atrás, movimientos disimétricos siempre sin descompensar la postura ni las piernas.
- Piernas:
Para poner la pierna en su sitio: rotación de la mima de atrás hacia delante, rodilla separada de la silla, la pierna extendida y girar la rodilla hacia el interior. Flexión de las piernas, la rodilla junto a la silla, sin descomponer los muslos ni el cuerpo. Para hacer flexibles los tobillos, rotación sin mover la pierna.
De manera general, las flexiones sólo tienen utilidad si dejan inmóviles e independientes las partes del cuerpo que no participan en ello.
" Las ayudas que mantienen el jinete a caballo no deben influir sobre las que sirven para dirigirlo".
La variedad de las flexiones tienen también mucha importancia para su eficacia. conviene no cansarse y si es posible distraerte entre ejercicio y ejercicio.
La descontracción pues, produce la comodidad que , a su vez, engendra confianza y luego seguridad e incluso la audacia, que al fin de al cabo más vale que sobre que no que falten.
jueves, 4 de junio de 2015
martes, 2 de junio de 2015
ENTRENAMIENTO Y PREPARACIÓN ESPECÍFICA DEL CABALLO DE SALTO
( PARTE 5/5)
3.- La mejora de la flexibilidad
La flexibilidad es de suma importancia en la condición física del caballo, porque le permite saltar en excelentes condiciones, maximizar su capacidad atlética y reducir el riesgo de lesiones. Un amplio rango en la movilidad de las articulaciones hacen que estas tengan mayor capacidad de absorción al choque cuando el caballo esta en pista y en su momento de recepción después del salto. Por lo que permite al caballo aplicar las fuerzas necesarias contra el suelo durante largos períodos de tiempo, aumentando así la velocidad y la aceleración. Su esta flexibilidad no es lo suficientemente amplia el caballo no dispondrá de la misma hMucha abilidad ni de la misma capacidad de absorción al choque.
Algunos aspectos de la flexibilidad son específicos para el caballo de salto. Cuando éste bascula por encima del salto redondeando ( flexionando) su cuello y su dorso, lo que hace es bajar su centro de gravedad reduciendo así el esfuerzo muscular para sortear el obstáculo. Los movimientos que se originan en la base del cuello son muy importantes en caballos de salto porque tanto la cabeza y el cuello sirven para ajustar su equilibrio y cambiar la situación del centro de gravedad. es por esto que tanto el cuello como el dorso debe recibir una continua atención a lo largo de la carrera del caballo de salto.
Otras partes importantes donde la flexibilidad es importante es la región de los hombros, que determina la habilidad de elevar los miembros anteriores y respecto a los miembros posteriores la articulación lumbo-sacra y de la cadera que son las responsables de elevar los posteriores por encima de la vertical del salto.
Los ejercicios de flexibilidad se han de trabajar a diario. Con un programa de trabajo de tres meses podemos mejorar considerablemente la flexibilidad del caballo, pero después deben formar parte de la rutina diaria durante la trayectoria deportiva de éste. La cantidad del alargamiento de los tejidos después de los ejercicios de flexibilidad, dependen de la fuerza aplicada y de su duración.
Mucha fuerza en corta duración realizada a baja temperatura (hablamos del cuerpo del caballo) favorece la deformación elástica, pero este sólo es un estado temporal que desaparece cuando dejamos de aplicar fuerza. La elasticidad permanente de tejidos, tendones y ligamentos sólo se consigue cuando aplicamos una menor fuerza pero durante un período de tiempo más largo y a alta temperatura. Los tejidos cuando están fríos son más frágiles y susceptibles a rotura, por lo que es imprescindible realizar un calentamiento antes de empezar con los ejercicios de flexibilidad.
Éstos se clasifican de acuerdo a si la fuerza de estiramiento es pasiva o dinámica.
A) Flexibilidad dinámica:
Incluyen una rápida rotación de la movilidad de las articulaciones resultado de la contracción muscular. Ejemplos: vueltas, círculos, movimientos laterales, espalda adentro, espalda a fuera, grupa a fuera, grupa adentro, medias paradas.
Los efectos beneficiosos de este tipo de ejercicios porque provocan un deslizamiento cruzado de las escápulas, provoca un arco amplio en el movimiento del caballo y la consecuente flexión y rotación de la columna vertebral. Otros ejercicios de flexibilización pueden ser para al paso o al trote barras en el suelo, laboratorios o dar saltos en pendientes pronunciadas. Todos estos ejercicios están asociados a una extensión y flexión de las articulaciones para ampliar su movimiento.
B) Flexibilidad pasiva:
Aquí hablamos de un movimiento lento y controlado de las articulaciones a través de la aplicación de una fuerza externa. Debido a que precisamente la fuerza se aplica lentamente se evita una contracción muscular refleja. Cuando se alcanza el límite del movimiento en una determinada dirección la posición se mantiene durante unos 20 segundos para así mejorar el estiramiento de ligamentos, tendones y fibras musculares. Se trabaja así principalmente para mantener a largo plazo el rango de movilidad del cuello, espaldas y caderas , para promover la relajación y reducir la fatiga después del ejercicio. Al igual que los ejercicios dinámicos, el caballo debe ser calentado debidamente. Además el caballo debe estar en un entrono tranquilo y la persona que vaya a realizar estos ejercicios deben poseer el espacio suficiente para moverse y para que al caballo no le estorben ni paredes ni ningún otro elemento.
Trabajos que se realizan:
- Se cojen las extremidades anteriores y se llevan hacia delante y hacia arriba para flexibilizar codos y hombros, manteniendo la rodilla ligeramente flexionada para evitar tensiones en los flexores del tendón y en los ligamentos suspensores. Después la misma extremidad se mueve hacia atrás y lateralmente con una mano aplicando presión sobre la parte de arriba de la rodilla. Cada possición se debe mantener durante unos 20 segundos.
- En los posteriores los ejercicios de flexibilidad pasiva se concentran en las articulaciones de la cadera. Las extremidades son llevadas hacia delante con el casco en un ángulo de 90º, la tibia en posición vertical y el hueso de la caña en posición horizontal. Cuando se realiza el movimiento hacia atrás el casco permanece a 90ª de su posición, la tibia vertical y el hueso de la caña en posición horizontal. Aplicando una presión hacia arriba por debajo del corvejón, elevamos la caña de la extremidad de manera que la articulación de la cadera flexa.
Existen otros muchos ejercicios de flexibilización pasiva, pero estos deben ser siempre supervisados con un fisioterapeuta equino
Hay otros ejercicios que no son estrictamente pasivos que son ,por ejemplo, posturas del caballo cuando come a ras de suelo forrajes en diferentes posiciones con las extremidades delanteras adelantadas y la flexión del cuello abajo y hacia delante y lateralmente.
( PARTE 5/5)
3.- La mejora de la flexibilidad
La flexibilidad es de suma importancia en la condición física del caballo, porque le permite saltar en excelentes condiciones, maximizar su capacidad atlética y reducir el riesgo de lesiones. Un amplio rango en la movilidad de las articulaciones hacen que estas tengan mayor capacidad de absorción al choque cuando el caballo esta en pista y en su momento de recepción después del salto. Por lo que permite al caballo aplicar las fuerzas necesarias contra el suelo durante largos períodos de tiempo, aumentando así la velocidad y la aceleración. Su esta flexibilidad no es lo suficientemente amplia el caballo no dispondrá de la misma hMucha abilidad ni de la misma capacidad de absorción al choque.
Algunos aspectos de la flexibilidad son específicos para el caballo de salto. Cuando éste bascula por encima del salto redondeando ( flexionando) su cuello y su dorso, lo que hace es bajar su centro de gravedad reduciendo así el esfuerzo muscular para sortear el obstáculo. Los movimientos que se originan en la base del cuello son muy importantes en caballos de salto porque tanto la cabeza y el cuello sirven para ajustar su equilibrio y cambiar la situación del centro de gravedad. es por esto que tanto el cuello como el dorso debe recibir una continua atención a lo largo de la carrera del caballo de salto.
Otras partes importantes donde la flexibilidad es importante es la región de los hombros, que determina la habilidad de elevar los miembros anteriores y respecto a los miembros posteriores la articulación lumbo-sacra y de la cadera que son las responsables de elevar los posteriores por encima de la vertical del salto.
Los ejercicios de flexibilidad se han de trabajar a diario. Con un programa de trabajo de tres meses podemos mejorar considerablemente la flexibilidad del caballo, pero después deben formar parte de la rutina diaria durante la trayectoria deportiva de éste. La cantidad del alargamiento de los tejidos después de los ejercicios de flexibilidad, dependen de la fuerza aplicada y de su duración.
Mucha fuerza en corta duración realizada a baja temperatura (hablamos del cuerpo del caballo) favorece la deformación elástica, pero este sólo es un estado temporal que desaparece cuando dejamos de aplicar fuerza. La elasticidad permanente de tejidos, tendones y ligamentos sólo se consigue cuando aplicamos una menor fuerza pero durante un período de tiempo más largo y a alta temperatura. Los tejidos cuando están fríos son más frágiles y susceptibles a rotura, por lo que es imprescindible realizar un calentamiento antes de empezar con los ejercicios de flexibilidad.
Éstos se clasifican de acuerdo a si la fuerza de estiramiento es pasiva o dinámica.
A) Flexibilidad dinámica:
Incluyen una rápida rotación de la movilidad de las articulaciones resultado de la contracción muscular. Ejemplos: vueltas, círculos, movimientos laterales, espalda adentro, espalda a fuera, grupa a fuera, grupa adentro, medias paradas.
Los efectos beneficiosos de este tipo de ejercicios porque provocan un deslizamiento cruzado de las escápulas, provoca un arco amplio en el movimiento del caballo y la consecuente flexión y rotación de la columna vertebral. Otros ejercicios de flexibilización pueden ser para al paso o al trote barras en el suelo, laboratorios o dar saltos en pendientes pronunciadas. Todos estos ejercicios están asociados a una extensión y flexión de las articulaciones para ampliar su movimiento.
B) Flexibilidad pasiva:
Aquí hablamos de un movimiento lento y controlado de las articulaciones a través de la aplicación de una fuerza externa. Debido a que precisamente la fuerza se aplica lentamente se evita una contracción muscular refleja. Cuando se alcanza el límite del movimiento en una determinada dirección la posición se mantiene durante unos 20 segundos para así mejorar el estiramiento de ligamentos, tendones y fibras musculares. Se trabaja así principalmente para mantener a largo plazo el rango de movilidad del cuello, espaldas y caderas , para promover la relajación y reducir la fatiga después del ejercicio. Al igual que los ejercicios dinámicos, el caballo debe ser calentado debidamente. Además el caballo debe estar en un entrono tranquilo y la persona que vaya a realizar estos ejercicios deben poseer el espacio suficiente para moverse y para que al caballo no le estorben ni paredes ni ningún otro elemento.
Trabajos que se realizan:
- Se cojen las extremidades anteriores y se llevan hacia delante y hacia arriba para flexibilizar codos y hombros, manteniendo la rodilla ligeramente flexionada para evitar tensiones en los flexores del tendón y en los ligamentos suspensores. Después la misma extremidad se mueve hacia atrás y lateralmente con una mano aplicando presión sobre la parte de arriba de la rodilla. Cada possición se debe mantener durante unos 20 segundos.
- En los posteriores los ejercicios de flexibilidad pasiva se concentran en las articulaciones de la cadera. Las extremidades son llevadas hacia delante con el casco en un ángulo de 90º, la tibia en posición vertical y el hueso de la caña en posición horizontal. Cuando se realiza el movimiento hacia atrás el casco permanece a 90ª de su posición, la tibia vertical y el hueso de la caña en posición horizontal. Aplicando una presión hacia arriba por debajo del corvejón, elevamos la caña de la extremidad de manera que la articulación de la cadera flexa.
Existen otros muchos ejercicios de flexibilización pasiva, pero estos deben ser siempre supervisados con un fisioterapeuta equino
Hay otros ejercicios que no son estrictamente pasivos que son ,por ejemplo, posturas del caballo cuando come a ras de suelo forrajes en diferentes posiciones con las extremidades delanteras adelantadas y la flexión del cuello abajo y hacia delante y lateralmente.
Etiquetas:
caballo,
equitacion
Ubicación:
Barcelona, España
domingo, 24 de mayo de 2015
EL ENTRENAMIENTO Y PREPARACIÓN ESPECÍFICA DEL CABALLO DE SALTO
(PARTE 4/5)
2.- La preparación del sistema muscular:
El salto es una actividad muy especializada. El entrenamiento del sistema muscular en el caballo de salto es esencial para proveer al animal de la necesaria fuerza para elevar la masa del caballo en el momento de la batida. El esfuerzo que requiere elevar el centro de gravedad del caballo en saltos de menos de 1 metro de altura es mínimo, pero una musculatura desarrollada y fuerte se vuelve más importante cuanto más elevado es el obstáculo. El entrenamiento de la masa muscular debe seguir el alcance y movimiento de las articulaciones cada vez que el caballo va a saltar, siendo las articulaciones de la babilla y el corvejón la que flexionan profundamente y luego se extienden poderosamente para proyectar el caballo al aire. Por lo tanto, los entrenamientos para desarrollar el sistema muscular incluirán patrones de ejercicios similares a ese momento de fuerza , incluidos ejercicios de salto en pendientes pronunciadas.
El trabajo sobre el desarrollo del sistema muscular se realizará después de los trabajos de calentamiento dos o tres veces a la semana como máximo, lo que equilibra las necesidades musculares con el suficiente período de descanso. Al ejercitar el sistema muscular conseguiremos una reducción en las lesiones de las fibra musculares ( a nivel microscópico ), y para que estas pequeñísimas roturas fibrilares se reparen durante los períodos de descanso que se establezcan durante el entrenamiento. Si los ejercicios se repiten de un modo continuado, las lesiones pueden acumularse, predisponiendo al animal a lesiones más severas o al reposo total. En el ciclo de entrenamiento anual la etapa ideal para el entrenamiento y mejora del sistema muscular es fuera de la temporada de competición.
Durante un período de 6 meses es posible mejorar y desarrollar la musculatura en un grupo específico de músculos de un 50% hasta un 100%., lo que consecuentemente mejorará considerablemente la perfomance del caballo. Sin embargo, durante la temporada de competición si el caballo tiene un programa intenso de eventos deportivos la musculatura se conservará sin realizar ejercicios específicos para ello. En cambio, para caballos con un calendario de competiciones muy reducido, bastará que una vez a la semana se trabaje para mantener de la condición muscular.
Es muy importante que el caballo trabaje en una buena condición física para entrenar un concreto grupo de músculos, porque si aparece la fatiga el caballo la compensará utilizando otros músculos y entonces el ejercicio se volverá contraproducente . Por lo que el preparador/ jinete estará muy atento a que esto suceda y corregirá la técnica del caballo o impedirá que el caballo realice los ejercicios si fuera necesario.
- La gimnasia para el salto:
La gimnasia para el salto es un método muy específico para este tipo de caballos. Ajustando tanto la altura como la profundidad de los saltos y las distancias entre ellos, el entrenador prepara física y mentalmente al caballo además de su condición muscular.
Este tipo de gimnasia desarrolla la musculatura responsable del momento de fuerza de las extremidades posteriores antes del momento de la batida o despegue, haciendo que el caballo recoja sus rodillas hacia arriba y rápidamente.
El criterio que se utiliza para realizar esta gimnasia tan específica es:
- Que el caballo este familiarizado con las habilidades técnicas.
- Que las repeticiones sirvan para adaptar su adaptación muscular.
Saltar en laboratorios específicos es el trabajo que se realiza en primer lugar, combinando intervalos de descanso al trote o al paso. Recordemos de nuevo, que el diseño de los laboratorios se realizará de acuerdo a las aptitudes físicas y a las mejoras técnica del caballo. Éstos se combinarán con ejercicios de flexibilidad de los cuales hablaremos en el siguiente capítulo.
Iremos aumentando progresiva y semanalmente el tamaño, número de saltos y la cantidad de repeticiones. Por ejemplo, el uso de obstáculos a 60 o 90 cm. de altura seguidos de dos o tres saltos la final del laboratorio a mayor altura es un trabajo muy efectivo para el desarrollo de la musculatura y hace especial incapié en el desarrollo de la potencia del tercio posterior.
O la combinación de cruzada, salto, cruzada, y salto a diferentes distancias seguidas de nuevo de dos o tres altos al final del laboratorio.
Cuando el caballo salta regularmente realizando estos ejercicios, sus huesos, tendones y ligamentos se fortalecen considerablemente , lo que no se puede lograr a través de otros.. Hasta caballos entrenados y en competición trabajan en laboratorios específicos para mantener su fuerza y su condición muscular al menos una vez a la semana.
Algunos laboratorios (cortesía Ángel Cerdido Gastesi)
Principales músculos del tercio posterior responsables de la necesaria fuerza para elevar al caballo en el salto:
- Gastrocnemio: Se extiende desde el tercio distal del fémur a la puntad el corvejón. Su fumción es extender el corvejón y es el flexor de la articulación femorotibiorrotuiliana, quizás el músculo más importante en la acción de batida del caballo.
- Glúteos y longísimus dorsi: Encargados del movimiento hacia delante.
- Biceps femoris: Su función es flexionar las articulaciones de la rodilla y el corvejón durante la extensión y halar la extremidad durante la retracción.
- Masa del biceps femoris: Sirve tanto a la rodilla como al corvejón, flexiona la articulación durante la extensión y extiende el posterior durante la retracción.
- Semitendinoso: Su contracción causa la extensión de la cadera y la articulación del corvejón. Flexiona la rodilla y rota la pata hacia dentro.
- Iliacus: Su contracción causa que la cadera flexione.
- Glúteo superficial: Ayuda a los músculos principales de la cadera y en su rotación.
- Extensor Digital Largo: Al contraerse hace que flexione la articulación del corvejón y a extenderse la articulación de la cuartilla.
- Flexor Digital Largo: AL contraerse causa que se extienda el corvejón y flexiona la articulación de la cuartilla.
(PARTE 4/5)
2.- La preparación del sistema muscular:
El salto es una actividad muy especializada. El entrenamiento del sistema muscular en el caballo de salto es esencial para proveer al animal de la necesaria fuerza para elevar la masa del caballo en el momento de la batida. El esfuerzo que requiere elevar el centro de gravedad del caballo en saltos de menos de 1 metro de altura es mínimo, pero una musculatura desarrollada y fuerte se vuelve más importante cuanto más elevado es el obstáculo. El entrenamiento de la masa muscular debe seguir el alcance y movimiento de las articulaciones cada vez que el caballo va a saltar, siendo las articulaciones de la babilla y el corvejón la que flexionan profundamente y luego se extienden poderosamente para proyectar el caballo al aire. Por lo tanto, los entrenamientos para desarrollar el sistema muscular incluirán patrones de ejercicios similares a ese momento de fuerza , incluidos ejercicios de salto en pendientes pronunciadas.
El trabajo sobre el desarrollo del sistema muscular se realizará después de los trabajos de calentamiento dos o tres veces a la semana como máximo, lo que equilibra las necesidades musculares con el suficiente período de descanso. Al ejercitar el sistema muscular conseguiremos una reducción en las lesiones de las fibra musculares ( a nivel microscópico ), y para que estas pequeñísimas roturas fibrilares se reparen durante los períodos de descanso que se establezcan durante el entrenamiento. Si los ejercicios se repiten de un modo continuado, las lesiones pueden acumularse, predisponiendo al animal a lesiones más severas o al reposo total. En el ciclo de entrenamiento anual la etapa ideal para el entrenamiento y mejora del sistema muscular es fuera de la temporada de competición.
Durante un período de 6 meses es posible mejorar y desarrollar la musculatura en un grupo específico de músculos de un 50% hasta un 100%., lo que consecuentemente mejorará considerablemente la perfomance del caballo. Sin embargo, durante la temporada de competición si el caballo tiene un programa intenso de eventos deportivos la musculatura se conservará sin realizar ejercicios específicos para ello. En cambio, para caballos con un calendario de competiciones muy reducido, bastará que una vez a la semana se trabaje para mantener de la condición muscular.
Es muy importante que el caballo trabaje en una buena condición física para entrenar un concreto grupo de músculos, porque si aparece la fatiga el caballo la compensará utilizando otros músculos y entonces el ejercicio se volverá contraproducente . Por lo que el preparador/ jinete estará muy atento a que esto suceda y corregirá la técnica del caballo o impedirá que el caballo realice los ejercicios si fuera necesario.
- La gimnasia para el salto:
La gimnasia para el salto es un método muy específico para este tipo de caballos. Ajustando tanto la altura como la profundidad de los saltos y las distancias entre ellos, el entrenador prepara física y mentalmente al caballo además de su condición muscular.
Este tipo de gimnasia desarrolla la musculatura responsable del momento de fuerza de las extremidades posteriores antes del momento de la batida o despegue, haciendo que el caballo recoja sus rodillas hacia arriba y rápidamente.
El criterio que se utiliza para realizar esta gimnasia tan específica es:
- Que el caballo este familiarizado con las habilidades técnicas.
- Que las repeticiones sirvan para adaptar su adaptación muscular.
Saltar en laboratorios específicos es el trabajo que se realiza en primer lugar, combinando intervalos de descanso al trote o al paso. Recordemos de nuevo, que el diseño de los laboratorios se realizará de acuerdo a las aptitudes físicas y a las mejoras técnica del caballo. Éstos se combinarán con ejercicios de flexibilidad de los cuales hablaremos en el siguiente capítulo.
Iremos aumentando progresiva y semanalmente el tamaño, número de saltos y la cantidad de repeticiones. Por ejemplo, el uso de obstáculos a 60 o 90 cm. de altura seguidos de dos o tres saltos la final del laboratorio a mayor altura es un trabajo muy efectivo para el desarrollo de la musculatura y hace especial incapié en el desarrollo de la potencia del tercio posterior.
O la combinación de cruzada, salto, cruzada, y salto a diferentes distancias seguidas de nuevo de dos o tres altos al final del laboratorio.
Cuando el caballo salta regularmente realizando estos ejercicios, sus huesos, tendones y ligamentos se fortalecen considerablemente , lo que no se puede lograr a través de otros.. Hasta caballos entrenados y en competición trabajan en laboratorios específicos para mantener su fuerza y su condición muscular al menos una vez a la semana.
Algunos laboratorios (cortesía Ángel Cerdido Gastesi)
Principales músculos del tercio posterior responsables de la necesaria fuerza para elevar al caballo en el salto:
- Gastrocnemio: Se extiende desde el tercio distal del fémur a la puntad el corvejón. Su fumción es extender el corvejón y es el flexor de la articulación femorotibiorrotuiliana, quizás el músculo más importante en la acción de batida del caballo.
- Glúteos y longísimus dorsi: Encargados del movimiento hacia delante.
- Biceps femoris: Su función es flexionar las articulaciones de la rodilla y el corvejón durante la extensión y halar la extremidad durante la retracción.
- Masa del biceps femoris: Sirve tanto a la rodilla como al corvejón, flexiona la articulación durante la extensión y extiende el posterior durante la retracción.
- Semitendinoso: Su contracción causa la extensión de la cadera y la articulación del corvejón. Flexiona la rodilla y rota la pata hacia dentro.
- Iliacus: Su contracción causa que la cadera flexione.
- Glúteo superficial: Ayuda a los músculos principales de la cadera y en su rotación.
- Extensor Digital Largo: Al contraerse hace que flexione la articulación del corvejón y a extenderse la articulación de la cuartilla.
- Flexor Digital Largo: AL contraerse causa que se extienda el corvejón y flexiona la articulación de la cuartilla.
martes, 19 de mayo de 2015
EL ENTRENAMIENTO Y PREPARACIÓN ESPECÍFICA DEL CABALLO DE SALTO
(PARTE 3/5)
EL ACONDICIONAMIENTO FÍSICO
Un buen caballo de salto es una excelente combinación de fuera, precisión y velocidad. La fase de vuelo en cada salto sólo toma unos segundos y la mayoría del tiempo durante el recorrido el caballo lo pasa galopando de obstáculo a obstáculo.
Sin embargo, en cada esfuerzo se somete a un gasto energético debido a la batida y a la recepción, que resulta de una contracción de determinados músculos y un gasto de reservas energéticas que dependen de la altura a la que salte el caballo. Este gasto se produce en un intervalo medio de cada cinco segundos.
Para diseñar un programa de entrenamiento físico de este caballo atleta, hay que trabajar en tres áreas
1.- La condición cardio-vascular.
2.- La preparación del sistema muscular.
3.- La flexibilidad.
Pero la preparación de su condición cardiovascular es la que mejora la capacidad aeróbica de mantener la suficiente energía para afrontar una competición, fuerza de entrenamiento para desarrollar los músculos que intervienen en el salto y la capacidad de mantener una excelente condición física que permitirá reducir el riesgo de lesiones.
Y sobre todo, lo que vamos a exponer debe ser trazado y supervisado por un veterinario equino deportivo quien es el que hará el seguimiento, progreso y evaluación de la preparación del caballo.
1.- La condición cardio-vascular:
La óptima condición cardio-vascular mejora la capacidad de que el sistema cardio-vascular, respiratorio y muscular produzca la energía apropiada para que el caballo asuma las condiciones exigidas en el deporte.
Concretamente en la modalidad de salto, las proporciones totales de energía requeridas suministrada por los metabolismos aeróbico y anaeróbico dependen del estado de forma del caballo, la altura del los saltos, la longitud del recorrido y la velocidad del caballo durante la competición.
En un caballo que haya empezado a trabajar para su preparación al salto, la mejora de la condición cardio-vascular empieza con período de trabajo a larga distancia pero tranquilo, que normalmente se realiza con una frecuencia de cada dos días durante unos 15 ó 20 minutos al paso o al trote. Un incremento gradual en cualquiera de las dos variables, distancia o velocidad, dependerá de cada trabajo semanal. Más adelante se pueden introducir nuevas variantes en este mismo entrenamiento combinando pendientes en subida o bajada. El objetivo de este trabajo es conseguir que el caballo coja una forma física capaz de trabajar una media de 50 minutos a una velocidad media de 6 u 8 km por hora incluyendo 2 o 3 minutos de galope. Cuando esta fase del entrenamiento este concluida, y el caballo haya cogido una buena forma física, podemos empezar a trabajar tres días a la semana y progresivamente más hasta llegar al trabajo al galope, que es el aire de competición.
Inicialmente podemos pasar a 2 minutos de galope a una velocidad de 350 m/min. separados por 2 minutos al paso. Podemos hacer hasta 3 o 4 repeticiones incrementando la duración del galope hasta 4 minutos; podemos incrementar la velocidad de galope de 375m/min a 400 m/min, pero en este punto el período de descanso al paso sería de 4 min. entre ejercicios.
Las pulsaciones del caballo no deben superar los 160 latidos/min y debe bajar de los 100 en los períodos al paso.
También se introducen ejercicios de máxima velocidad al galope en un recorrido de 50 a 100 mts. con el fin de provocar la contracción de las fibras musculares, volviendo luego al galope inicial. Este ejercicio de igual manera se puede ir incrementando de 1 dia a 3 por semana, y hasta podemos llegar a 10 sprints el mismo día. El caballo no debe superar los 170 latidos/min. en estos ejercicios. Cuando el caballo ha llegado a este grado de forma física entonces es cuanto esta preparado para las primeras competiciones.
Los caballos en alta competición pueden llegar a tener un ritmo cardíaco de 170 a 200 latidos/min, en períodos aproximados de 50 a 60 segundos.
Los caballos de salto usan una enorme cantidad de energía para contrarrestar su propia inercia, que se acentúan cuando el caballo acelera, desacelera o gira. Los momentos de batida y de recepción requieren de grandes cantidades de energía y un esfuerzo muscular igualmente considerable que consume mucha reserva energética. Por lo tanto, el componente de la condición cardio-vascular esta ligada a la aceleración, a los sprints y a los giros. Un ejemplo de lo que hablamos es un caballo que acelera en 50 mts., y desacelera para luego girar en 180º para luego acelerar de nuevo ( esto se ve mucho en las pruebas de desempate). Usando los llamados " entrenamiento a intervalos"
( hablamos de ellos en el post del día 29 de Abril de 2015 en nuestra página de facebook), dos o cuatro aceleraciones, desaceleraciones y giros constituye un trabajo y éste puede venir luego seguido de un trote de descanso.
Pero el salto tambíén puede considerarse como un momento de inercia específica debido al gran gasto energético que supone la batida y la recepción durante el salto.
En los próximos capítulos hablaremos de la preparación del sistema muscular y los ejercicios de flexibilidad.
(PARTE 3/5)
EL ACONDICIONAMIENTO FÍSICO
Un buen caballo de salto es una excelente combinación de fuera, precisión y velocidad. La fase de vuelo en cada salto sólo toma unos segundos y la mayoría del tiempo durante el recorrido el caballo lo pasa galopando de obstáculo a obstáculo.
Sin embargo, en cada esfuerzo se somete a un gasto energético debido a la batida y a la recepción, que resulta de una contracción de determinados músculos y un gasto de reservas energéticas que dependen de la altura a la que salte el caballo. Este gasto se produce en un intervalo medio de cada cinco segundos.
Para diseñar un programa de entrenamiento físico de este caballo atleta, hay que trabajar en tres áreas
1.- La condición cardio-vascular.
2.- La preparación del sistema muscular.
3.- La flexibilidad.
Pero la preparación de su condición cardiovascular es la que mejora la capacidad aeróbica de mantener la suficiente energía para afrontar una competición, fuerza de entrenamiento para desarrollar los músculos que intervienen en el salto y la capacidad de mantener una excelente condición física que permitirá reducir el riesgo de lesiones.
Y sobre todo, lo que vamos a exponer debe ser trazado y supervisado por un veterinario equino deportivo quien es el que hará el seguimiento, progreso y evaluación de la preparación del caballo.
1.- La condición cardio-vascular:
La óptima condición cardio-vascular mejora la capacidad de que el sistema cardio-vascular, respiratorio y muscular produzca la energía apropiada para que el caballo asuma las condiciones exigidas en el deporte.
Concretamente en la modalidad de salto, las proporciones totales de energía requeridas suministrada por los metabolismos aeróbico y anaeróbico dependen del estado de forma del caballo, la altura del los saltos, la longitud del recorrido y la velocidad del caballo durante la competición.
En un caballo que haya empezado a trabajar para su preparación al salto, la mejora de la condición cardio-vascular empieza con período de trabajo a larga distancia pero tranquilo, que normalmente se realiza con una frecuencia de cada dos días durante unos 15 ó 20 minutos al paso o al trote. Un incremento gradual en cualquiera de las dos variables, distancia o velocidad, dependerá de cada trabajo semanal. Más adelante se pueden introducir nuevas variantes en este mismo entrenamiento combinando pendientes en subida o bajada. El objetivo de este trabajo es conseguir que el caballo coja una forma física capaz de trabajar una media de 50 minutos a una velocidad media de 6 u 8 km por hora incluyendo 2 o 3 minutos de galope. Cuando esta fase del entrenamiento este concluida, y el caballo haya cogido una buena forma física, podemos empezar a trabajar tres días a la semana y progresivamente más hasta llegar al trabajo al galope, que es el aire de competición.
Inicialmente podemos pasar a 2 minutos de galope a una velocidad de 350 m/min. separados por 2 minutos al paso. Podemos hacer hasta 3 o 4 repeticiones incrementando la duración del galope hasta 4 minutos; podemos incrementar la velocidad de galope de 375m/min a 400 m/min, pero en este punto el período de descanso al paso sería de 4 min. entre ejercicios.
Las pulsaciones del caballo no deben superar los 160 latidos/min y debe bajar de los 100 en los períodos al paso.
También se introducen ejercicios de máxima velocidad al galope en un recorrido de 50 a 100 mts. con el fin de provocar la contracción de las fibras musculares, volviendo luego al galope inicial. Este ejercicio de igual manera se puede ir incrementando de 1 dia a 3 por semana, y hasta podemos llegar a 10 sprints el mismo día. El caballo no debe superar los 170 latidos/min. en estos ejercicios. Cuando el caballo ha llegado a este grado de forma física entonces es cuanto esta preparado para las primeras competiciones.
Los caballos en alta competición pueden llegar a tener un ritmo cardíaco de 170 a 200 latidos/min, en períodos aproximados de 50 a 60 segundos.
Los caballos de salto usan una enorme cantidad de energía para contrarrestar su propia inercia, que se acentúan cuando el caballo acelera, desacelera o gira. Los momentos de batida y de recepción requieren de grandes cantidades de energía y un esfuerzo muscular igualmente considerable que consume mucha reserva energética. Por lo tanto, el componente de la condición cardio-vascular esta ligada a la aceleración, a los sprints y a los giros. Un ejemplo de lo que hablamos es un caballo que acelera en 50 mts., y desacelera para luego girar en 180º para luego acelerar de nuevo ( esto se ve mucho en las pruebas de desempate). Usando los llamados " entrenamiento a intervalos"
( hablamos de ellos en el post del día 29 de Abril de 2015 en nuestra página de facebook), dos o cuatro aceleraciones, desaceleraciones y giros constituye un trabajo y éste puede venir luego seguido de un trote de descanso.
Pero el salto tambíén puede considerarse como un momento de inercia específica debido al gran gasto energético que supone la batida y la recepción durante el salto.
En los próximos capítulos hablaremos de la preparación del sistema muscular y los ejercicios de flexibilidad.
lunes, 18 de mayo de 2015
EL ENTRENAMIENTO Y PREPARACIÓN ESPECÍFICA DEL CABALLO DE SALTO
(PARTE 2/5)
TRABAJO CON BARRAS
Así como hemos comentado que en el trabajo en pista existen diferentes tipos de entrenamiento, pasa lo mismos cuando hablamos del trabajo con barras.
En este apartado de nuevo daremos una lineas generales sobre los objetivos y el orden correspondiente de progresión. Hay que puntualizar que los mejores resultados se obtienen modificando los ejercicios a medida que el caballo vaya progresando de acuerdo a sus capacidades y sus deficiencias.
El entrenamiento con barras SIEMPRE ha de ir acompañando de la mejor condición física
( hablaremos en siguientes capítulos de ello), integrada de una manera apropiada en el programa de entrenamiento para reforzar la musculatura y así evitar el riesgo de lesiones.
El trabajo sobre barras tiene como objetivo mejorar la técnica de salto del caballo, pero su técnica innata juega un papel esencial y al final esta habilidad es un factor clave sobre le técnica que podamos enseñar al caballo. Este trabajo incluye saltos en libertad, trabajo con barras en el suelo, laboratorios y saltos y ejercicios con el jinete.
En las primeras lecciones que demos al caballo, es imprescindible el trabajo con barras en el suelo de manera que aprenda a caminar, trotar y a galopar mejorando su coordinación y desarrollar su conciencia de donde se sitúan las referencias para saltar. Cuando el caballo es capaz de trotar a un ritmo determinado y constante con barras de tranqueo a distancias de 1,20mts a 1,50mts. entre ellas, entonces podemos empezar a poner cavalettis o barras cruzadas después de las barras de tranqueo.
El desarrollo progresivo de la técnica de salto que enseñaremos al caballo seguirá por pasar saltos pequeños y simples obstáculos primero al trote y más tarde al galope, después saltar dos saltos seguidos a una distancia cómoda y fácil para el caballo y así sucesivamente tres o cuatro. Es conveniente al principio poner una barra de tranqueo antes del salto de manera que pueda batir desde una distancia cómoda y adecuada, así el caballo tendrá suficiente espacio para elevar sus manos.
Si queremos asegurar que el caballo describa un arco perfecto justo encima de la vertical del salto podemos poner barras de tranqueo antes y después del mismo. Las distancias dependerán de la manera que el caballo salte y de los problemas que queramos corregir. Este tipo de ejercicios son necesarios para enseñar al caballo a saltar y mejorar los defectos técnicos que pueda tener.
Cuando ya pasemos a afrontar saltos ( incluyendo verticales, oxeres, fondos, etc...) las distancias entre los mismos deberán medirse de acuerdo a unos objetivos. El caballo aprende a ajustar por sí mismo la longitud del vuelo en el salto y la batida, de manera que se vuelve capaz de saltar el obstáculo pero sin "sobre saltarlo", es decir, no realizando un esfuerzo mayor al necesario para efectuarlo.
Los saltos a diferentes distancias sirven para enseñar al caballo a obtener una cadencia y una longitud de tranco. En las primeras lecciones entre obstáculos pediremos al caballo que añada un tranco reduciendo la longitud de éste entre salto y salto. Más tarde, cuando haya mejorado su técnica, pediremos que aumente la longitud de tranco, pero teniendo en cuenta siempre que el caballo ha de llegar al salto de manera que el arco que describe no se vea afectado al saltar.
Después de que los objetivos marcados se hayan ejecutado perfectamente a través de los diferentes entrenamientos que perfeccionan la técnica de salto, las repeticiones sobre los mismos perfeccionan aún más su técnica y además sirven para reforzar la musculatura y mejorar la condición física deportiva del caballo.
En las fases iniciales de la enseñanza es conveniente que el caballo salte con frecuencia para facilitar el aprendizaje y la técnica y promover la adaptación músculo-esquelética con el único objetivo de reforzar las extremidades. A medida que el caballo se va adaptando a un período de muchos meses (dependerá de la observación constante de la evolución), es deseable restringir las actividades al salto y trabajar sobre pequeños obstáculos por lo menos durante 3 ó 6 meses ( podemos variar el tipo de salto igualmente) y nuestro objetivo entonces será que el caballo se aproxime con rectitud al salto , con buen ritmo, confiado y relajado y preparado para acortar o a alargar en la medida de lo necesario.
A medida que el entrenamiento al salto progresa, podemos integrar nuevos ejercicios para que el caballo desarrolle nuevas aptitudes, como saltar en ángulos o afrontar distancias más complicadas combinando todo tipo de saltos, de manera que pueda dominar con normalidad las distancias a dos trancos o a uno, manteniendo la misma velocidad de aproximación, así alentamos al caballo a ajustarse al salto y no variar el punto de batida y de recepción.
En este período de entrenamiento se pueden combinar, como hemos dicho anteriormente, los llamados "laboratorios", pero estos tienen un objetivo muy concreto, por lo que nos podríamos extender en varios capítulos al efecto. Éstos deben estar dispuestos y utilizados por jinetes/preparadores muy expertos con el fin de mejorar aún más la técnica del salto del caballo.
Así gradualmente la altura de los saltos se va incrementando, pero este progreso dependerá de la adaptación músculo-esquelética del caballo.
Hablaremos de ello en los siguientes capítulos.
(PARTE 2/5)
TRABAJO CON BARRAS
Así como hemos comentado que en el trabajo en pista existen diferentes tipos de entrenamiento, pasa lo mismos cuando hablamos del trabajo con barras.
En este apartado de nuevo daremos una lineas generales sobre los objetivos y el orden correspondiente de progresión. Hay que puntualizar que los mejores resultados se obtienen modificando los ejercicios a medida que el caballo vaya progresando de acuerdo a sus capacidades y sus deficiencias.
El entrenamiento con barras SIEMPRE ha de ir acompañando de la mejor condición física
( hablaremos en siguientes capítulos de ello), integrada de una manera apropiada en el programa de entrenamiento para reforzar la musculatura y así evitar el riesgo de lesiones.
En las primeras lecciones que demos al caballo, es imprescindible el trabajo con barras en el suelo de manera que aprenda a caminar, trotar y a galopar mejorando su coordinación y desarrollar su conciencia de donde se sitúan las referencias para saltar. Cuando el caballo es capaz de trotar a un ritmo determinado y constante con barras de tranqueo a distancias de 1,20mts a 1,50mts. entre ellas, entonces podemos empezar a poner cavalettis o barras cruzadas después de las barras de tranqueo.
El desarrollo progresivo de la técnica de salto que enseñaremos al caballo seguirá por pasar saltos pequeños y simples obstáculos primero al trote y más tarde al galope, después saltar dos saltos seguidos a una distancia cómoda y fácil para el caballo y así sucesivamente tres o cuatro. Es conveniente al principio poner una barra de tranqueo antes del salto de manera que pueda batir desde una distancia cómoda y adecuada, así el caballo tendrá suficiente espacio para elevar sus manos.
Si queremos asegurar que el caballo describa un arco perfecto justo encima de la vertical del salto podemos poner barras de tranqueo antes y después del mismo. Las distancias dependerán de la manera que el caballo salte y de los problemas que queramos corregir. Este tipo de ejercicios son necesarios para enseñar al caballo a saltar y mejorar los defectos técnicos que pueda tener.
Cuando ya pasemos a afrontar saltos ( incluyendo verticales, oxeres, fondos, etc...) las distancias entre los mismos deberán medirse de acuerdo a unos objetivos. El caballo aprende a ajustar por sí mismo la longitud del vuelo en el salto y la batida, de manera que se vuelve capaz de saltar el obstáculo pero sin "sobre saltarlo", es decir, no realizando un esfuerzo mayor al necesario para efectuarlo.
Los saltos a diferentes distancias sirven para enseñar al caballo a obtener una cadencia y una longitud de tranco. En las primeras lecciones entre obstáculos pediremos al caballo que añada un tranco reduciendo la longitud de éste entre salto y salto. Más tarde, cuando haya mejorado su técnica, pediremos que aumente la longitud de tranco, pero teniendo en cuenta siempre que el caballo ha de llegar al salto de manera que el arco que describe no se vea afectado al saltar.
Después de que los objetivos marcados se hayan ejecutado perfectamente a través de los diferentes entrenamientos que perfeccionan la técnica de salto, las repeticiones sobre los mismos perfeccionan aún más su técnica y además sirven para reforzar la musculatura y mejorar la condición física deportiva del caballo.
En las fases iniciales de la enseñanza es conveniente que el caballo salte con frecuencia para facilitar el aprendizaje y la técnica y promover la adaptación músculo-esquelética con el único objetivo de reforzar las extremidades. A medida que el caballo se va adaptando a un período de muchos meses (dependerá de la observación constante de la evolución), es deseable restringir las actividades al salto y trabajar sobre pequeños obstáculos por lo menos durante 3 ó 6 meses ( podemos variar el tipo de salto igualmente) y nuestro objetivo entonces será que el caballo se aproxime con rectitud al salto , con buen ritmo, confiado y relajado y preparado para acortar o a alargar en la medida de lo necesario.
A medida que el entrenamiento al salto progresa, podemos integrar nuevos ejercicios para que el caballo desarrolle nuevas aptitudes, como saltar en ángulos o afrontar distancias más complicadas combinando todo tipo de saltos, de manera que pueda dominar con normalidad las distancias a dos trancos o a uno, manteniendo la misma velocidad de aproximación, así alentamos al caballo a ajustarse al salto y no variar el punto de batida y de recepción.
En este período de entrenamiento se pueden combinar, como hemos dicho anteriormente, los llamados "laboratorios", pero estos tienen un objetivo muy concreto, por lo que nos podríamos extender en varios capítulos al efecto. Éstos deben estar dispuestos y utilizados por jinetes/preparadores muy expertos con el fin de mejorar aún más la técnica del salto del caballo.
Así gradualmente la altura de los saltos se va incrementando, pero este progreso dependerá de la adaptación músculo-esquelética del caballo.
Hablaremos de ello en los siguientes capítulos.
sábado, 16 de mayo de 2015
EL ENTRENAMIENTO Y PREPARACIÓN ESPECÍFICA PARA EL CABALLO DE SALTO (PARTE 1/5)
EL TRABAJO EN PISTA
Los Jefes de Pista que son normalmente los responsables de diseñar los diferentes recorridos según las diferentes pruebas o baremos, suelen hacerlo teniendo más en cuenta la habilidad y la clase de caballos que compiten que los propios tamaños del salto.
Consecuentemente, los caballos deben estar perfectamente trabajados en pista de manera que éstos sean manejables y obedientes en la competición y capaces de asumir las diferentes distancias, longitudes y giros que deban realizar. El caballo bien entrenado gira, se mueve lateralmente y ajusta la distancia en respuesta a las ayudas del jinete.
Para que estos requisitos sean posibles es fundamental el control del motor del caballo y que resulte en un movimiento más eficiente ( hablamos de energía) y en una menor fatiga muscular, retrasando así la aparición de ácido láctico.
Existen muchos métodos de entrenamiento. A través de estos métodos el preparador/jinete es capaz de seleccionar el ejercicio adecuado para el entrenamiento del caballo de salto para cada binomio, teniendo en cuenta las características físicas y psicológicas y deficiencias de cada individuo. Hablar de todos los métodos de entrenamiento sería demasiado extenso y complicado porque todo depende de los objetivos que se consideren para cada programa , además de los propios debidos a la experiencia del propio preparador/jinete.
Sin embargo, si tomamos como referencia la Doma Clásica, el caballo trabaja sobre seis bases fundamentales que son el ritmo, la flexibilidad, el contacto, la rectitud, la impulsión y la reunión y esto es aplicable a los caballos de salto. El caballo pues debe moverse con una flexión de la nuca y de las articulaciones de la mandíbula, que amortiguarán la potencia de la masa del caballo, aumentando la acción de la mano sobre los propulsores del caballo. Así mismo, una columna vertebral flexible es esencial.
Cuando el caballo trabaja así es capaz de desarrollar los músculos de la linea superior
(ver post en nuestra página de facebook del día 4 de Mayo de 2015), remeter los posteriores y alcanzar la reunión.
Al caballo se le ha de enseñar a ceder lateralmente con las riendas, tanto la cesión a la mano como la cesión a la pierna, y flexiones directas y laterales, todo ello con el fin de que se mejore la monta y así posteriormente los ajustes a la distancia entre los saltos. Los trabajos en círculo mejoran la flexibilidad y el control del caballo y el trabajo a "dos pistas" mejoran también la flexibilidad de la columna y de las caderas.
Desde el inicio del programa de entrenamiento el caballo debe aprender a responder con inmediatez pero con calma ,y no generando estrés, a las ayudas de ir hacia delante, para volver ó para moverse lateralmente. Esta obediencia del caballo es más importante cuanto más elevado es el nivel de competición, por eso este aspecto forma parte de la disciplina básica e inicial del caballo. Las transiciones, por ejemplo, ayudan a mantener al caballo atento y cuando éste llegue a ejecutarlas perfectamente facilitará la monta al jinete.
La importancia de ser capaces de adaptar la longitud del tranco no lo debemos tomarla como algo obsesivo. Muchos de los problemas en la competición que hacen referencia a la distancia entre saltos que requieren la habilidad de acortar o alargar el tranco, acaban porque el caballo pueda llegar al salto a una distancia de batida incorrecta. Además, como el caballo respira al ritmo del galope, la mejor y más eficiente manera de saltar es mantener un ritmo constante. Como el ritmo varia en esos alargamientos o acortamientos del tranco, el caballo gasta reserva energética que vuelve a estabilizarse cuando se recupera la cadencia inicial. Por lo tanto, trabajar siempre sobre una buena cadencia y un buen ritmo es fundamental.
Por último y para acabar estas consideraciones, os diremos que la acción de "volver" se vuelve fundamental en caballos de alta competición. Esta habilidad se ha de reforzar a través de enseñar al caballo a que se apoye en sus posteriores en el giro.
El entrenamiento del caballo en pista requiere de tiempo y paciencia y se vuelve más importante cuanto más alto sea el nivel de competición. Los mejores resultados llegan a través de una combinación de trabajos de "escuela", junto con la apropiada forma física y teniendo en cuenta el riesgo de lesiones.
Habeis de pensar que la adaptación de ligamentos y tendones es muy lenta y un entrenamiento tan técnico no debemos ejecutarlo apresuradamente, ni en el trabajo en la doma, porque corremos el riesgo de que el caballo se lesione por una inadecuada condición física.
EL TRABAJO EN PISTA
Los Jefes de Pista que son normalmente los responsables de diseñar los diferentes recorridos según las diferentes pruebas o baremos, suelen hacerlo teniendo más en cuenta la habilidad y la clase de caballos que compiten que los propios tamaños del salto.
Consecuentemente, los caballos deben estar perfectamente trabajados en pista de manera que éstos sean manejables y obedientes en la competición y capaces de asumir las diferentes distancias, longitudes y giros que deban realizar. El caballo bien entrenado gira, se mueve lateralmente y ajusta la distancia en respuesta a las ayudas del jinete.
Para que estos requisitos sean posibles es fundamental el control del motor del caballo y que resulte en un movimiento más eficiente ( hablamos de energía) y en una menor fatiga muscular, retrasando así la aparición de ácido láctico.
Existen muchos métodos de entrenamiento. A través de estos métodos el preparador/jinete es capaz de seleccionar el ejercicio adecuado para el entrenamiento del caballo de salto para cada binomio, teniendo en cuenta las características físicas y psicológicas y deficiencias de cada individuo. Hablar de todos los métodos de entrenamiento sería demasiado extenso y complicado porque todo depende de los objetivos que se consideren para cada programa , además de los propios debidos a la experiencia del propio preparador/jinete.
Sin embargo, si tomamos como referencia la Doma Clásica, el caballo trabaja sobre seis bases fundamentales que son el ritmo, la flexibilidad, el contacto, la rectitud, la impulsión y la reunión y esto es aplicable a los caballos de salto. El caballo pues debe moverse con una flexión de la nuca y de las articulaciones de la mandíbula, que amortiguarán la potencia de la masa del caballo, aumentando la acción de la mano sobre los propulsores del caballo. Así mismo, una columna vertebral flexible es esencial.
Cuando el caballo trabaja así es capaz de desarrollar los músculos de la linea superior
(ver post en nuestra página de facebook del día 4 de Mayo de 2015), remeter los posteriores y alcanzar la reunión.
Al caballo se le ha de enseñar a ceder lateralmente con las riendas, tanto la cesión a la mano como la cesión a la pierna, y flexiones directas y laterales, todo ello con el fin de que se mejore la monta y así posteriormente los ajustes a la distancia entre los saltos. Los trabajos en círculo mejoran la flexibilidad y el control del caballo y el trabajo a "dos pistas" mejoran también la flexibilidad de la columna y de las caderas.
Desde el inicio del programa de entrenamiento el caballo debe aprender a responder con inmediatez pero con calma ,y no generando estrés, a las ayudas de ir hacia delante, para volver ó para moverse lateralmente. Esta obediencia del caballo es más importante cuanto más elevado es el nivel de competición, por eso este aspecto forma parte de la disciplina básica e inicial del caballo. Las transiciones, por ejemplo, ayudan a mantener al caballo atento y cuando éste llegue a ejecutarlas perfectamente facilitará la monta al jinete.
La importancia de ser capaces de adaptar la longitud del tranco no lo debemos tomarla como algo obsesivo. Muchos de los problemas en la competición que hacen referencia a la distancia entre saltos que requieren la habilidad de acortar o alargar el tranco, acaban porque el caballo pueda llegar al salto a una distancia de batida incorrecta. Además, como el caballo respira al ritmo del galope, la mejor y más eficiente manera de saltar es mantener un ritmo constante. Como el ritmo varia en esos alargamientos o acortamientos del tranco, el caballo gasta reserva energética que vuelve a estabilizarse cuando se recupera la cadencia inicial. Por lo tanto, trabajar siempre sobre una buena cadencia y un buen ritmo es fundamental.
Por último y para acabar estas consideraciones, os diremos que la acción de "volver" se vuelve fundamental en caballos de alta competición. Esta habilidad se ha de reforzar a través de enseñar al caballo a que se apoye en sus posteriores en el giro.
El entrenamiento del caballo en pista requiere de tiempo y paciencia y se vuelve más importante cuanto más alto sea el nivel de competición. Los mejores resultados llegan a través de una combinación de trabajos de "escuela", junto con la apropiada forma física y teniendo en cuenta el riesgo de lesiones.
Habeis de pensar que la adaptación de ligamentos y tendones es muy lenta y un entrenamiento tan técnico no debemos ejecutarlo apresuradamente, ni en el trabajo en la doma, porque corremos el riesgo de que el caballo se lesione por una inadecuada condición física.
viernes, 15 de mayo de 2015
10 CONSEJOS PARA MEJORAR EL SALTO CON TU CABALLO
Los principales consejos básicos que debemos tener en cuenta a la hora de mejorar el salto con vuestro caballo son:
1.- Construir la confianza del caballo desde el principio:
Nunca debemos probar de repente la capacidad del caballo delante del salto y más si este es joven. Hemos de darle la oportunidad primero de que aprenda a ser valiente. Primero ha de entender lo que se le pide.
2.- Iniciar cualquier sesión de entrenamiento con un período de preparación básico:
Realizar un correcto calentamiento de tu caballo y comprobar que se mueve con la cadencia suficiente hacia delante y en los tres aires, y que su musculatura está flexible y elástica.
3.- Deja que a tu caballo le ayude otro más experimentado cuando introduzcamos algún elemento nuevo en el entrenamiento:
Los caballos son animales de manada, por lo que si un caballo joven ve a un compañero adulto haciendo un ejercicio diferente al que está acostumbrado, seguramente pensará que él también es capaz de hacerlo.
4.- Iniciar los trabajos al salto al trote:
El trote enseña al caballo a mantener la calma en el enfoque al salto y le anima a que recoja sus corvejones y a saltar correctamente.
5.- Nunca des la opción a tu caballo a negarse a saltar:
Durante los primeros meses de un entrenamiento es mejor empezar por saltos pequeños para que no sea capaz de cuestionarlos, si lo hace no lo saltará o lo derribará, porque el caballo lo tomará como se le está enseñando a no saltar.
6.- Capacitar al caballo progresivamente con diferentes trabajos o sesiones semanales:
Pongamos que un día salta tres obstáculos semanales. ¡Estupendo!. Pero al día siguiente no le obligues ha hacer el mismo ejercicio, ni en el mismo lugar. Cambia la manera de trabajar los saltos con los diferentes aires e introduce variantes como cavalettis o entrenamientos cruzados.
7.- Recompensa a tu caballo:
Asegúrate de recompensar a tu caballo con caricias, con la voz o simplemente con un cambio de aires después del ejercicio. Antes de hacer un tirón de riendas que afecte a su boca ,estate preparado para poder suplir una falta de equilibrio agarrándote a sus crines, por ejemplo.
8.- No te metas en problemas:
Si por cualquier motivo tu caballo pierde la confianza durante la sesión de entrenamiento al salto, no hay que permitirselo y debemos parar y analizar el motivo de ello.
9.- Búscate un ayudante:
Sólo en el caso de que debas variar la altura o las distancias busca a alguien que te ayude, porque mientras tu te bajas y cambias las barras, el caballo tiene tiempo de relajarse y de perder el ritmo del entrenamiento, la concentración y se puede enfriar la musculatura.
10.- Asegúrate de que tu caballo está bien equilibrado:
En el salto todo es cuestión de equilibrio No sólo equilibrio hacia delante, sino también hacia atrás y de lado, es decir, que posea una buena doma.
Los principales consejos básicos que debemos tener en cuenta a la hora de mejorar el salto con vuestro caballo son:
1.- Construir la confianza del caballo desde el principio:
Nunca debemos probar de repente la capacidad del caballo delante del salto y más si este es joven. Hemos de darle la oportunidad primero de que aprenda a ser valiente. Primero ha de entender lo que se le pide.
2.- Iniciar cualquier sesión de entrenamiento con un período de preparación básico:
Realizar un correcto calentamiento de tu caballo y comprobar que se mueve con la cadencia suficiente hacia delante y en los tres aires, y que su musculatura está flexible y elástica.
3.- Deja que a tu caballo le ayude otro más experimentado cuando introduzcamos algún elemento nuevo en el entrenamiento:
Los caballos son animales de manada, por lo que si un caballo joven ve a un compañero adulto haciendo un ejercicio diferente al que está acostumbrado, seguramente pensará que él también es capaz de hacerlo.
4.- Iniciar los trabajos al salto al trote:
El trote enseña al caballo a mantener la calma en el enfoque al salto y le anima a que recoja sus corvejones y a saltar correctamente.
5.- Nunca des la opción a tu caballo a negarse a saltar:
Durante los primeros meses de un entrenamiento es mejor empezar por saltos pequeños para que no sea capaz de cuestionarlos, si lo hace no lo saltará o lo derribará, porque el caballo lo tomará como se le está enseñando a no saltar.
6.- Capacitar al caballo progresivamente con diferentes trabajos o sesiones semanales:
Pongamos que un día salta tres obstáculos semanales. ¡Estupendo!. Pero al día siguiente no le obligues ha hacer el mismo ejercicio, ni en el mismo lugar. Cambia la manera de trabajar los saltos con los diferentes aires e introduce variantes como cavalettis o entrenamientos cruzados.
7.- Recompensa a tu caballo:
Asegúrate de recompensar a tu caballo con caricias, con la voz o simplemente con un cambio de aires después del ejercicio. Antes de hacer un tirón de riendas que afecte a su boca ,estate preparado para poder suplir una falta de equilibrio agarrándote a sus crines, por ejemplo.
8.- No te metas en problemas:
Si por cualquier motivo tu caballo pierde la confianza durante la sesión de entrenamiento al salto, no hay que permitirselo y debemos parar y analizar el motivo de ello.
9.- Búscate un ayudante:
Sólo en el caso de que debas variar la altura o las distancias busca a alguien que te ayude, porque mientras tu te bajas y cambias las barras, el caballo tiene tiempo de relajarse y de perder el ritmo del entrenamiento, la concentración y se puede enfriar la musculatura.
10.- Asegúrate de que tu caballo está bien equilibrado:
En el salto todo es cuestión de equilibrio No sólo equilibrio hacia delante, sino también hacia atrás y de lado, es decir, que posea una buena doma.
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