Los jefes de pista que diseñan normalmente el recorrido, suelen hacerlo teniendo en cuenta más la habilidad y clase de caballos que el tamaño, forma y dimensión de los saltos.
Consecuentemente los caballos que participan en esta modalidad ecuestre deben estar perfectamente trabajados en pista, de manera que sean totalmente manejables y obedezcan perfectamente a las ayudas y a las ordenes, que sean capaces de asumir las diferentes distancias entre los obstáculos, longitudes y giros que deban asumir durante la prueba.
El caballo bien entrenado al salto gira, se mueve lateralmente y ajusta las distancias inmediatamente después de las ayudas del jinete. Para la práctica de estos requisitos es fundamental controlar el motor del caballo, o sea, el tercio posterior, para que todos estos esfuerzos resulten en un movimiento más eficiente desde el punto de vista energético, lo que resulta en una menor fatiga muscular y en el retraso de la aparición del ácido láctico.
Existen muchos métodos de entrenamiento ( hablamos de algunos en 5 capítulos anteriormente) y a través del conocimiento de estos métodos el entrenador es capaz de seleccionar el ejercicio apropiado para el entrenamiento del caballo de salto para cada binomio, teniendo en cuenta las caracterísiticas físicas y mentales y las deficiencias de cada individuo.
Como hemos dicho hablamos de métodos de entrenamiento con anterioridad en este blog, por lo que podeis tomar una idea de cuales son los ejercicios que capacitan al caballo a afrontar el salto.
Sin embargo, si comparamos la Doma Clásica, el caballo trabaja sobre seis estadios:
- Ritmo, flexibilidad, contacto, rectitud, impulsión y reunión y esto es aplicable a los caballos de salto.
El caballo pues debe moverse con una flexión directa de la nuca y una columna vertebral flexible. Cuando éste trabaja así es capaz de desarrollar los músculos de la linea superior, remeter el posterior y desarrollar la reunión.
"La flexión lateral de la columna es igualmente importante.
- Llamamos flexión lateral aquella en la que el caballo un caballo está correctamente flexionado lateralmente cuando su columna copia exactamente su línea de avance."
A el caballo se le enseña pues a ceder lateralmente con la rienda en cesión de manos y pies lo que mejora la monta y los ajustes a la distancia entre los saltos. Los trabajos en círculo mejoran la flexibilidad y el control del caballo.
Desde el inicio del programa de entrenamiento del caballo debe aprender a responder pronto pero con calma a las ayudas para ir hacia delante, para volver o para moverse lateralmente. Esta obediencia es más importante cuanto mayor sea el nivel de competición, por eso este punto ha de formar parte de la disciplina básica e inicial del caballo de salto.
Las transiciones, por ejemplo, ayudan a mantener el caballo atento y cuando el caballo llega a ejecutarlas correctamente, facilita la monta del jinete.
La importancia de ser capaces de de adaptar la longitud del tranco no se debe tomar como lago obsesivo. Muchos de los problemas en la competición que hacen referencia a la distancia entre saltos requieren la habilidad de acortar o alargar el tranco pueden acabar con que al caballo puede llegar al salto a una distancia de batida incorrecta.
Además, como el caballo respira al ritmo del galope, la mejor y más eficiente manera de afrontar los saltos es a una cadencia y ritmo constantes. Si el ritmo cambia en esos alargamientos o acortamientos al salto, el caballo gasta reserva de energías.
Por lo que los mejores resultados se consiguen con una combinación de trabajos de escuela con un apropiado método de entrenamiento físico de manera que evitemos sobre esfuerzos y como consecuencia la aparición de lesiones.
El trabajo nunca debe hacerse deprisa, hay que calentar correctamente las extremidades y la musculatura antes de iniciar cada sesión de entrenamiento ya que la mayoría de lesiones derivan de una condición músculo-esquelética deficiente.
martes, 16 de febrero de 2016
domingo, 7 de febrero de 2016
¿ OYEN BIEN LOS CABALLOS?
A la pregunta de si oyen bien los caballos podemos afirmar que mejor que nosotros.
Tienen un oído muy sensible, capaz de percibir una gama de sonidos mayor que la que capta el nuestro, desde frecuencias muy bajas hasta muy altas, y más agudo en todos los niveles.
El ser humano adulto puede oir sonidos de hasta unos 20.000 ciclos por segundo, pero hacia los sesenta años de edad esta cifra desciende hasta 12.000. Los caballos, según estudios han podido determinar, oyen sonidos de hasta 25.000 ciclos y como en nuestro caso está cifra también desciende con la edad.
Su oído supera al nuestro en agudeza gracias al tamaño y a la asombrosa movilidad de sus orejas. Movidas por nada menos que 16 músculos, cada oreja puede girar unos 180º y localizar con toda precisión la procedencia de los sonidos emitidos a gran distancia. Quienes poseemos caballos hemos podido comprobar muy a menudo que éstos, ante un sonido que se aproxima, reaccionan mucho antes de que nosotros hayamos oído nada.
Los caballos demuestran tal sensibilidad para advertir la inminencia de fenómenos naturales como las tormentas, los vientos fuertes y los terremotos, y hay hasta quienes insisten que tienen un sexto sentido. Pero para estar seguro de esto, habría que estudiar muy a fondo las reacciones de un caballo completamente sordo.
Lo más probable es que, con estas reacciones, lo que los caballos hacen en realidad es responder a sonidos levísimos y demasiado lejanos aún para el oído humano. Hasta los terremotos pueden percibirse por el oído, ya que van precedidos de vibraciones geofísicas de baja frecuencia que pueden estar dentro de la gama auditiva del caballo. Para la gente que vive en zonas de gran actividad sísmica es frecuente observar que sus caballos se agitan y relinchan justo antes de que se produzca el terremoto: Una buena alarma sin duda para los seres humanos.
Con estos comentarios no se pretende negar que los caballos tengan un sexto sentido, sino simplemente sugerir más cautela antes de dar por sentado, si observamos que el caballo reacciona de una manera inexplicable, que ésta se debe a la intervención de dicho sentido.
De todos modos, si pudíeramos eliminar en un caballo todos los sentidos conocidos, la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato, es posible que descubriéramos que su especie, como muchas otras, está dotada para reaccionar ante los cambios de los campos magnéticos de la Tierra.
A muchos jinetes derribados por sus caballos durante un paseo vespertino les ha maravillado con que infalibilidad han encontrado el camino a casa, ya de noche y atravesando terreno desconocido. Tales casos pueden ser ejemplo de una capacidad auditiva- que el animal haya captado a distancia sonidos familiares- o de su aún más extraordinaria sensibilidad con respeto al "mapa magnético" del territorio en el que vive. Sea cual fuere el sentido que intervenga, lo cierto es que el caballo y su entorno se hallan en franca sintonía.
La sensibilidad del oído del caballo es tal que para éste puede resultar muy perturbador vivir en un entorno especialmente ruidoso. Quienes tienen caballos en las cercanías de aeropuertos y lugares de mucho tráfico comentan, y así se ha demostrado, que sus animales suelen estar más tensos y estresados. Lo que para nosotros puede resultar en una desagradable cacofonía, para ellos puede alcanzar la condición de estrépito insoportable.
Es verdad que pueden amortiguar el sonido aplanando las orejas, pero ni siquiera esto basta y tales lugares deben evitarse siempre que sea posible.
A los caballos del Ejército y de la Policía hay que enseñarles a no reaccionar ante los gritos, los vítores y los sonidos de tambores y de las bandas de música en ceremonias y actos públicos, cosa que requiere de mucha práctica y paciencia. y aún cuando hayan aprendido a reprimir sus reacciones naturales, si se los observa detenidamente, en ocasiones se ve claramente que mueven las orejas y hacen gestos de incomodidad cuando llega el estrépito. Puede que no retrocedan o salgan de estampida, pero ello no les impide demostrar, por medio de su lenguaje corporal, que distan mucho de estar tranquilos cuando sus delicados oídos reciben tan dolorosa avalancha de estímulos.
Una ventaja especial de esta gran sensibilidad auditiva es que el jinete inteligente puede enseñar fácilmente a su caballo a obedecer órdenes sencillas sin tener que alzar la voz.
A cualquier caballo se le puede enseñar a reaccionar debidamente ante palabras, como quieto, chasquear la lengua, bueno, no,.....y sacarle partido a través de una voz contundente pero suave a la vez. Estudios científicos demuestran que el tono con el que nos dirigimos al caballo produce un estímulo mayor en su sistema auditivo si el tono es severo pero suave a la vez.
Hay gente que opina que no se debe hablar a los caballos, que las órdenes hay que darlas por medios físicos, riendas o piernas, pero con esta actitud se desaprovecha uno de los mejores atributos del caballo: su gran sentido de oído.
Tienen un oído muy sensible, capaz de percibir una gama de sonidos mayor que la que capta el nuestro, desde frecuencias muy bajas hasta muy altas, y más agudo en todos los niveles.
El ser humano adulto puede oir sonidos de hasta unos 20.000 ciclos por segundo, pero hacia los sesenta años de edad esta cifra desciende hasta 12.000. Los caballos, según estudios han podido determinar, oyen sonidos de hasta 25.000 ciclos y como en nuestro caso está cifra también desciende con la edad.
Su oído supera al nuestro en agudeza gracias al tamaño y a la asombrosa movilidad de sus orejas. Movidas por nada menos que 16 músculos, cada oreja puede girar unos 180º y localizar con toda precisión la procedencia de los sonidos emitidos a gran distancia. Quienes poseemos caballos hemos podido comprobar muy a menudo que éstos, ante un sonido que se aproxima, reaccionan mucho antes de que nosotros hayamos oído nada.
Los caballos demuestran tal sensibilidad para advertir la inminencia de fenómenos naturales como las tormentas, los vientos fuertes y los terremotos, y hay hasta quienes insisten que tienen un sexto sentido. Pero para estar seguro de esto, habría que estudiar muy a fondo las reacciones de un caballo completamente sordo.
Lo más probable es que, con estas reacciones, lo que los caballos hacen en realidad es responder a sonidos levísimos y demasiado lejanos aún para el oído humano. Hasta los terremotos pueden percibirse por el oído, ya que van precedidos de vibraciones geofísicas de baja frecuencia que pueden estar dentro de la gama auditiva del caballo. Para la gente que vive en zonas de gran actividad sísmica es frecuente observar que sus caballos se agitan y relinchan justo antes de que se produzca el terremoto: Una buena alarma sin duda para los seres humanos.
Con estos comentarios no se pretende negar que los caballos tengan un sexto sentido, sino simplemente sugerir más cautela antes de dar por sentado, si observamos que el caballo reacciona de una manera inexplicable, que ésta se debe a la intervención de dicho sentido.
De todos modos, si pudíeramos eliminar en un caballo todos los sentidos conocidos, la vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato, es posible que descubriéramos que su especie, como muchas otras, está dotada para reaccionar ante los cambios de los campos magnéticos de la Tierra.
A muchos jinetes derribados por sus caballos durante un paseo vespertino les ha maravillado con que infalibilidad han encontrado el camino a casa, ya de noche y atravesando terreno desconocido. Tales casos pueden ser ejemplo de una capacidad auditiva- que el animal haya captado a distancia sonidos familiares- o de su aún más extraordinaria sensibilidad con respeto al "mapa magnético" del territorio en el que vive. Sea cual fuere el sentido que intervenga, lo cierto es que el caballo y su entorno se hallan en franca sintonía.
La sensibilidad del oído del caballo es tal que para éste puede resultar muy perturbador vivir en un entorno especialmente ruidoso. Quienes tienen caballos en las cercanías de aeropuertos y lugares de mucho tráfico comentan, y así se ha demostrado, que sus animales suelen estar más tensos y estresados. Lo que para nosotros puede resultar en una desagradable cacofonía, para ellos puede alcanzar la condición de estrépito insoportable.
Es verdad que pueden amortiguar el sonido aplanando las orejas, pero ni siquiera esto basta y tales lugares deben evitarse siempre que sea posible.
A los caballos del Ejército y de la Policía hay que enseñarles a no reaccionar ante los gritos, los vítores y los sonidos de tambores y de las bandas de música en ceremonias y actos públicos, cosa que requiere de mucha práctica y paciencia. y aún cuando hayan aprendido a reprimir sus reacciones naturales, si se los observa detenidamente, en ocasiones se ve claramente que mueven las orejas y hacen gestos de incomodidad cuando llega el estrépito. Puede que no retrocedan o salgan de estampida, pero ello no les impide demostrar, por medio de su lenguaje corporal, que distan mucho de estar tranquilos cuando sus delicados oídos reciben tan dolorosa avalancha de estímulos.
Una ventaja especial de esta gran sensibilidad auditiva es que el jinete inteligente puede enseñar fácilmente a su caballo a obedecer órdenes sencillas sin tener que alzar la voz.
A cualquier caballo se le puede enseñar a reaccionar debidamente ante palabras, como quieto, chasquear la lengua, bueno, no,.....y sacarle partido a través de una voz contundente pero suave a la vez. Estudios científicos demuestran que el tono con el que nos dirigimos al caballo produce un estímulo mayor en su sistema auditivo si el tono es severo pero suave a la vez.
Hay gente que opina que no se debe hablar a los caballos, que las órdenes hay que darlas por medios físicos, riendas o piernas, pero con esta actitud se desaprovecha uno de los mejores atributos del caballo: su gran sentido de oído.
domingo, 24 de enero de 2016
ENFERMEDADES DEL CABALLO: INTOXICACIONES
Las intoxicaciones que pueden sufrir nuestros caballos se dividen en tres grandes grupos: la auto-intoxicación, las intoxicaciones derivadas de minerales y las derivadas de vegetales.
Haremos un breve repaso a las más importantes ya que en el caso de extendernos entraríamos en temas de veterinaria complejos y la intención es ilustraros sobre las mismas y las más comunes, para que tengaís una noción general sobre ellas.
El veterinario siempre diagnosticar la enfermedad y su tratamiento.
1.- Auto-intoxicación:
- El agotamiento:
Esta afección se produce derivada de un trabajo intenso y por la falta de descanso, la irregularidad en las distribución de los piensos, así como la irregularidad en los horarios de entrenamiento del animal.
La falta de entrenamiento y el calor son también causas predisponentes a que el caballo la adquiera y los síntomas varian dependiendo de la intensidad de la intoxicación.
Así nos podemos encontrar con el agotamiento agudo que se manifiesta por signos de fatiga, un animal excitado por el continuado trabajo al que se le somete. Podemos observar en este tipo de auto-intoxicación a un caballo con los ollares dilatados, sudor, las mucosas tienen un color rojo oscuro, los latidos del corazón son violentos, los músculos resaltan y están duros, la marcha es rígida, vacilante, incluso el caballo puede caerse al suelo.
Los enfermos en este estado no tiene apetito, o apetito escaso, pero si mucha sed, orinan poco, los excrementos son secos y tienen una temperatura alta (40ºC).
El estado de cansancio les suele durar bastantes días, aunque alguna vez y después de una breve mejoría pueden recaer y agravarse la enfermedad y producir la muerta llegado el caballo a una temperatura de 42ºC. La infosura es una complicación muy posible ,así como las cardíacas.
El agotamiento sobre agudo es el golpe de calor y se debe, tal y como se define, a causa del calor. El caballo se cubre de sudor, presenta temblores, pupilas dilatadas, mirada angustiada, la respiración es muy ràpida y hasta el corazón que late con violencia puede escucharse a cierta distancia. Hay caballos que sufren coma por esta auto intoxicación.
Normalmente el tratamiento para curar este tipo de enfermedades es poner al animal a cubierto y con mucha ventilación. Se recomienda una fricción constante en las extremidades, dorso y costados, compresas frías sobre la cabeza o saquitos de hielo, reducción de la dosis de pienso , poco heno y más paja.
(El resto de tratamientos veterinarios no los vamos a describir aqui.)
2.- Intoxicaciones minerales
Repasaremos brevemente las más comunes.
- Ácido arsenioso: Dado como medicamento al caballo produce raramente intoxicaciones si las dósis normales se respetan, pero si se dan en exceso puede producir síntomas de gastro-enteritis con cólicos intermintentes, pulso débil y trastorno nervioso ( temblores).
- Bases causticas: Si se utiliza cal para la desinfección o el amoníaco concentrado éstos pueden ocasionar quemaduras en las vías respiratorias y en los primeros tramos del aparato digestivo. Tambén se producen como consecuencia diarreas.
- Yodo: La administración muy prolonagada de yoduro potásico puede producir trastornos y síntomas como tos con espectoración, lagrimeo y erupciones cutáneas.
3.- Intoxicaciones vegetales.
- Tejo: El caballo es extremadamente sensible a esta intoxicación. El origen viene de las hojas adultas del tejo, en cambio los brotes nuevos y sus frutos son poco tóxicos. Normalmente esta intoxicación aparece seis horas después de su ingestión. Si no se coge a tiempo puede producir coma, todas las funciones se disminuyen, casi el caballo no tiene pulso, las extremidades frías y puede sobre venir la muerte del animal.
- Trébol: Sólo se observa en el caballo cuando en otoño son alimentados a discreción con trébol. La deglución se hace poco a poco, imposible y la faringe se paraliza con salivación, el heno mal masticado cae de la boca y la mucosa bucal se inflama. También se presentan heridas en los dientes.
Algunos caballos tienen tendencia a caminar en círculo, otros a apoyarse en los muros y el caballo enfermo pierde una gran cantidad de peso hasta que llega su mejoría.
Es importante pues que en el manejo de nuestros animales y sabiendo que éstos son sensibles a este tipo de enfermedades, atendamos sus cuidados para prevenirlas por lo que el conocimiento de las mismas ha de formar parte de nuestra formación como aficionados.
Unos síntomas muy claros de intoxicación son:
- Saliva excesiva con el caballo en reposo.
- Boca abierta y lengua colgante.
- Diarrea y vómito.
- Gran difcultad al respirar.
Por lo que si observais algún síntoma llamar inmediatamente al veterianario ya que el caballo es muy susceptible a la muerte por intoxicación.
lunes, 11 de enero de 2016
SOBRE EL PESO, EL EQUILIBRIO Y LA LIGEREZA
Cualquiera que sea su conformación, el caballo en libertad utiliza instintivamente al máximo sus fuerzas y su peso. Entregado a si mismo, se equilibra naturalmente y hace el mejor empleo de sus propios medios, a todos los aires y en todas las circunstancias.
Por su sola presencia, el jinete perturba ese equilibrio natural del caballo. Su falta de fijeza, las acciones voluntarias o involuntarias de sus ayudas contribuyen todavía más a complicar la adopción de un equilibrio nuevo, artificial ahora. Incluso si lo acepta, el caballo opone al molesto extraño toda clase de resistencias, involuntarias y pasivas, nacidas del mal reparto de fuerzas o de pesos, como cuando pesa " sobre la mano", por ejemplo, ó activas cuando, por una razón u otra, se enerva y se apresta a la defensa.
En todo caso, una parte de su potencia muscular es movilizada por las resistencias. siempre perjudiciales a su flexibilidad y a su manejabilidad, cuando no a su impulsión.
La torpeza o la dureza de la mano dan lugar a la contracción de la mandíbula y la rigidez del cuello y de la cabeza, pero también puede tener consecuencias indirectas, cuyos efectos se hacen sentir hasta en los riñones, los corvejones y sus miembros. Imagínaros que lamentables consecuencias pueden resultar para su doma, su flexibilidad y su conservación física, y de la responsabilidad en la que incurre un jinete ignorante o torpe.
Por lo que habiendo empezado a asegurar su propio equilibrio, el ideal consiste para él en tratar de adquirir un equilibrio nuevo: " el del conjunto caballo-jinete".
La primera condición es que conozca los datos de los problemas que habrá de resolver para obtener un caballo, flexible, equilibrado y puesto. Se ha dicho que " domar a un caballo es ponerle en equilibrio bajo el peso de su jinete" y todos los problemas.cualquiera que sea la equitación practicada, cualquiera repetimos, se reducen al darle, en su punto dado y por medio de las ayudas, la falcilidad de disponer de su centro de gravedad en todos los "aires" y en todas las direcciones.
Los aires reunidos sobre las bases de la sustentación cortas de la equitación sabia, en la que la cabeza es recogida en los alrededores de la vertical y en donde la impulsión se expresa por la elevación y brillantez de los gestos, implican un equilibrio opuesto al de la carrera.
En equitación superior, el animal parece moverse con una entera libertad, cuando es, en realidad, como un instrumento dócil y bien afinado entre las manos écuyer, que procurará borrarse para relizarlo más.
Entonces es cuando se puede hablar de ligereza, cualidad a aplicable a los dos ejecutantes y que el binomio realiza con la más absoluta armonía.
Por el contrario, en los aires alargados, el caballo da a su cuello y a su cabeza extensión máxima: la velocidad y la impulsión lo proyectan hacia delante bajo el empuje de los propulsores resbalando bajo la masa. Se ve lanzado en persecución de su equilibrio y la mano del jinete le proporciona un apoyo elástico y potente a la vez.
La maestría es diferente en su expresión, pero sus leyes fundamentales son las mismas. El caballo esta "puesto" y "colocado"para las más opuestas disciplinas.
Si la "puesta en mano" debe completarse con la equitación superior, un jinete no podrá, incluso en equitación corriente, ejercer su dominio sobre el animal y sacar el mejor partido de él, si no está en condiciones de modificar su equilibrio según las necesidades de la causa y obtener facilmente el mínimo de ligereza.
Todas las contracciones de los músculos, todas las resistencias por ligeras que sean, conducen a la mandíbula; será pues, necesario, descontraer la mandíbula después de haber colocado la cabeza un poco delante de la vertical.
Poner en forma un caballo ( decía Faverot de Kerbrech) es colocarle la cabeza, hacerlo ligero a la mano, obediente a las piernas, fácil al girar y bien regulado en sus aires.
Estos principios nunca fueron formulados para la práctica de la equitación deportiva como en la actualidad. No obstante es sorprendente comprobar como siguen de actualidad y pueden aplicarse a ella, lo cual prueba que en materia de equitación y entrenamiento del caballo los principios fundamentales permanecen aunque las aplicaciones difieran
Por su sola presencia, el jinete perturba ese equilibrio natural del caballo. Su falta de fijeza, las acciones voluntarias o involuntarias de sus ayudas contribuyen todavía más a complicar la adopción de un equilibrio nuevo, artificial ahora. Incluso si lo acepta, el caballo opone al molesto extraño toda clase de resistencias, involuntarias y pasivas, nacidas del mal reparto de fuerzas o de pesos, como cuando pesa " sobre la mano", por ejemplo, ó activas cuando, por una razón u otra, se enerva y se apresta a la defensa.
En todo caso, una parte de su potencia muscular es movilizada por las resistencias. siempre perjudiciales a su flexibilidad y a su manejabilidad, cuando no a su impulsión.
La torpeza o la dureza de la mano dan lugar a la contracción de la mandíbula y la rigidez del cuello y de la cabeza, pero también puede tener consecuencias indirectas, cuyos efectos se hacen sentir hasta en los riñones, los corvejones y sus miembros. Imagínaros que lamentables consecuencias pueden resultar para su doma, su flexibilidad y su conservación física, y de la responsabilidad en la que incurre un jinete ignorante o torpe.
Por lo que habiendo empezado a asegurar su propio equilibrio, el ideal consiste para él en tratar de adquirir un equilibrio nuevo: " el del conjunto caballo-jinete".
La primera condición es que conozca los datos de los problemas que habrá de resolver para obtener un caballo, flexible, equilibrado y puesto. Se ha dicho que " domar a un caballo es ponerle en equilibrio bajo el peso de su jinete" y todos los problemas.cualquiera que sea la equitación practicada, cualquiera repetimos, se reducen al darle, en su punto dado y por medio de las ayudas, la falcilidad de disponer de su centro de gravedad en todos los "aires" y en todas las direcciones.
Los aires reunidos sobre las bases de la sustentación cortas de la equitación sabia, en la que la cabeza es recogida en los alrededores de la vertical y en donde la impulsión se expresa por la elevación y brillantez de los gestos, implican un equilibrio opuesto al de la carrera.
En equitación superior, el animal parece moverse con una entera libertad, cuando es, en realidad, como un instrumento dócil y bien afinado entre las manos écuyer, que procurará borrarse para relizarlo más.
Entonces es cuando se puede hablar de ligereza, cualidad a aplicable a los dos ejecutantes y que el binomio realiza con la más absoluta armonía.
Por el contrario, en los aires alargados, el caballo da a su cuello y a su cabeza extensión máxima: la velocidad y la impulsión lo proyectan hacia delante bajo el empuje de los propulsores resbalando bajo la masa. Se ve lanzado en persecución de su equilibrio y la mano del jinete le proporciona un apoyo elástico y potente a la vez.
La maestría es diferente en su expresión, pero sus leyes fundamentales son las mismas. El caballo esta "puesto" y "colocado"para las más opuestas disciplinas.
Si la "puesta en mano" debe completarse con la equitación superior, un jinete no podrá, incluso en equitación corriente, ejercer su dominio sobre el animal y sacar el mejor partido de él, si no está en condiciones de modificar su equilibrio según las necesidades de la causa y obtener facilmente el mínimo de ligereza.
Todas las contracciones de los músculos, todas las resistencias por ligeras que sean, conducen a la mandíbula; será pues, necesario, descontraer la mandíbula después de haber colocado la cabeza un poco delante de la vertical.
Poner en forma un caballo ( decía Faverot de Kerbrech) es colocarle la cabeza, hacerlo ligero a la mano, obediente a las piernas, fácil al girar y bien regulado en sus aires.
Estos principios nunca fueron formulados para la práctica de la equitación deportiva como en la actualidad. No obstante es sorprendente comprobar como siguen de actualidad y pueden aplicarse a ella, lo cual prueba que en materia de equitación y entrenamiento del caballo los principios fundamentales permanecen aunque las aplicaciones difieran
jueves, 17 de diciembre de 2015
¿ ES EXPRESIVO EL ROSTRO DEL CABALLO?
El complejo lenguaje corporal del caballo incluye también diversas expresiones faciales que bastan para comunicar cambios en su actitud o en sus emociones
El movimiento facial que más tempranamente hace el potrillo es abrir la boca, retirar hacia atrás las comisuras labiales y, enseñando los dientes, abrir y cerrar la mandíbula. Cuando los dientes superiores e inferiores coinciden, coas que no siempre ocurre, se produce un chasquido. Con este mensaje muchos autores suponen que el potrillo quiere transmitir sumisión e indefensión y va dirigido a todo caballo grande o extraño que se le acerque.
El caballo joven abandona este hábito aproximadamente a los tres años de edad y pasa a desempeñar en la manada una función de protección de los más jóvenes y débiles.
Lo curioso de este chasquido es que puede parecer un ademán de agresividad, como si pretendiera morder. Pero los caballos adultos no cometen el error que nosotros podemos cometer y reaccionan ante ello como corresponde a lo que es: una señal relacionada con el aseo.
Cuando dos caballos se encuentran se muestran cordialidad limpiándose mutuamente, mordisqueándose la crin o otra parte del pelaje, pero esta situación sólo es posible cuando no hay tensión o amenaza entre ellos.
Por lo tanto, el potro al imitar dicho movimiento, esta manifestando cordialidad en el lenguaje del caballo, lo cual le libra de toda hostilidad por parte de los adultos.
Lo opuesto al chasquido de la quijada se produce cuando el caballo amenaza realmente con morder, para lo cual abre las mandíbulas y enseña los dientes. En momentos de menor violencia el cahallo al agredir aprieta los labios.
las otras formas de tensión como el miedo, la ansiedad y el dolor también van acompañadas de rigidez en la boca, que contrasta con los labios relajados de un animal tranquilo o cansado. Cuando en caballo tiene sueño suele relajar el labio inferior.
Los caballos como los hombres, arrugan la nariz para manifestar su disgusto y también dilatan los ollares cuando se hallan en un estado de excitación o de intensa emoción.
Como los caballos árabes tienen los ollares siempre dilatados, que es un rasgo de su forma de respirar para adaptarse al desierto, dan la impresión de estar siempre alerta y más excitados que otras razas.
El caballo suele cerrar los ojos cuando siente dolor o esta agotado, abrirlos cuando siente miedo, ansiedad y apresión; entornados cuando está sosegado y sumiso y volverlos hacia atrás cuando se enfurece. Así dejan ver un poco el blanco de los ojos, pero no debemos creer que todo aquel caballo que lo enseña es hostil. Simplemente puede estar mirando atrás por interés.
El movimiento facial que más tempranamente hace el potrillo es abrir la boca, retirar hacia atrás las comisuras labiales y, enseñando los dientes, abrir y cerrar la mandíbula. Cuando los dientes superiores e inferiores coinciden, coas que no siempre ocurre, se produce un chasquido. Con este mensaje muchos autores suponen que el potrillo quiere transmitir sumisión e indefensión y va dirigido a todo caballo grande o extraño que se le acerque.
El caballo joven abandona este hábito aproximadamente a los tres años de edad y pasa a desempeñar en la manada una función de protección de los más jóvenes y débiles.
Lo curioso de este chasquido es que puede parecer un ademán de agresividad, como si pretendiera morder. Pero los caballos adultos no cometen el error que nosotros podemos cometer y reaccionan ante ello como corresponde a lo que es: una señal relacionada con el aseo.
Cuando dos caballos se encuentran se muestran cordialidad limpiándose mutuamente, mordisqueándose la crin o otra parte del pelaje, pero esta situación sólo es posible cuando no hay tensión o amenaza entre ellos.
Por lo tanto, el potro al imitar dicho movimiento, esta manifestando cordialidad en el lenguaje del caballo, lo cual le libra de toda hostilidad por parte de los adultos.
Lo opuesto al chasquido de la quijada se produce cuando el caballo amenaza realmente con morder, para lo cual abre las mandíbulas y enseña los dientes. En momentos de menor violencia el cahallo al agredir aprieta los labios.
las otras formas de tensión como el miedo, la ansiedad y el dolor también van acompañadas de rigidez en la boca, que contrasta con los labios relajados de un animal tranquilo o cansado. Cuando en caballo tiene sueño suele relajar el labio inferior.
Los caballos como los hombres, arrugan la nariz para manifestar su disgusto y también dilatan los ollares cuando se hallan en un estado de excitación o de intensa emoción.
Como los caballos árabes tienen los ollares siempre dilatados, que es un rasgo de su forma de respirar para adaptarse al desierto, dan la impresión de estar siempre alerta y más excitados que otras razas.
El caballo suele cerrar los ojos cuando siente dolor o esta agotado, abrirlos cuando siente miedo, ansiedad y apresión; entornados cuando está sosegado y sumiso y volverlos hacia atrás cuando se enfurece. Así dejan ver un poco el blanco de los ojos, pero no debemos creer que todo aquel caballo que lo enseña es hostil. Simplemente puede estar mirando atrás por interés.
martes, 15 de diciembre de 2015
¿ CUAL ES LA DIFERENCIA ENTRE CABALLOS DE SANGRE FRÍA Y SANGRE CALIENTE?
Entre los criadores de caballos existe una tradición según la cual éstos se dividen en caballos de sangre caliente, templada o fría. Esta división no tiene nada que ver con la temperatura del cuerpo, sino con la raza y los orígenes.
Sólo hay dos clases de caballos de sangre caliente: los caballos árabes y los pura sangre. animales de fina estructura ósea, los aristócratas del mundo equino. Se les denomina así no sólo porque proceden de los calurosos desiertos de Oriente Medio y del norte de África, sino también porque son caballos de reacciones y temperamento muy vivo.
Razas de caballos de sangre caliente: Anglo-árabe, Akhi.Teke, Árabe, Marruecos Barb, Pintabian, Pura Sangre Inglés, Pura Sangre Irlandés.
Los de sangre fría, por el contrario, son animales de labor, la mayoría de gran tamaño, robustez y de carácter plácido, imperturbables. Descienden del caballo del bosque de las regiones septentrionales, del caballo de la tundra y de la estepa. Muchos de ellos proceden de lugares de clima frío, cuyas bajísimas temperaturas soportan gracias a su recia constitución.
Razas de sangre fría: Clydesdale, Friesian, Haflinger, Noriker, Piotevin, Comarca,
Los de sangre templada, llamados a veces de media sangre, por contraste con los de pura sangre, son producto del cruce de dos caballos pertenecientes a tipos opuestos.
Suelen ser animales de fina estructura ósea, característica heredada del caballo árabe, aunque de temperamento menos tenso y brioso que éstos. No obstante, son mucho más fogosos y rápidos en reaccionar que sus antepasados de sangre fría.
El caballo de sangre templada es el moderno caballo de deporte y de paseo.
Razas de caballos de sangre templada: Caballo belga, American Albino, American Indian, Don neerlandés, Oldenburgo, Holsteiner irlandés, Half-árabe Hanoverian, Lipizanos, Morgan
Sólo hay dos clases de caballos de sangre caliente: los caballos árabes y los pura sangre. animales de fina estructura ósea, los aristócratas del mundo equino. Se les denomina así no sólo porque proceden de los calurosos desiertos de Oriente Medio y del norte de África, sino también porque son caballos de reacciones y temperamento muy vivo.
Razas de caballos de sangre caliente: Anglo-árabe, Akhi.Teke, Árabe, Marruecos Barb, Pintabian, Pura Sangre Inglés, Pura Sangre Irlandés.
Los de sangre fría, por el contrario, son animales de labor, la mayoría de gran tamaño, robustez y de carácter plácido, imperturbables. Descienden del caballo del bosque de las regiones septentrionales, del caballo de la tundra y de la estepa. Muchos de ellos proceden de lugares de clima frío, cuyas bajísimas temperaturas soportan gracias a su recia constitución.
Razas de sangre fría: Clydesdale, Friesian, Haflinger, Noriker, Piotevin, Comarca,
Los de sangre templada, llamados a veces de media sangre, por contraste con los de pura sangre, son producto del cruce de dos caballos pertenecientes a tipos opuestos.
Suelen ser animales de fina estructura ósea, característica heredada del caballo árabe, aunque de temperamento menos tenso y brioso que éstos. No obstante, son mucho más fogosos y rápidos en reaccionar que sus antepasados de sangre fría.
El caballo de sangre templada es el moderno caballo de deporte y de paseo.
Razas de caballos de sangre templada: Caballo belga, American Albino, American Indian, Don neerlandés, Oldenburgo, Holsteiner irlandés, Half-árabe Hanoverian, Lipizanos, Morgan
miércoles, 9 de diciembre de 2015
RED LIGHT THERAPY
PRODUCTOS RECOMENDADOS POR EQUISALUD
RED LIGHT THERAPY es una terapia que se lleva a cabo a través de la luz roja infrarroja a una longitud de onda específica ( 660 a 830 mm. de longitud) para provocar una respuesta en el animal en casos de lesión. También se llama "laser frío" o "laser de bajo nivel" ( TLBI).
Numerosos estudios científicos han concluído los siguientes efectos la aplicar la terapia LED:
- Dichas longitudes de onda aumentan la circulación sanguínea creando nuevos capilares.
- Esto permite un mayor suministro de sangre, por lo tanto mayor aportación de oxígeno y de nutrientes en los tejidos tratados.
- Así mismo, este incremento de la circulación permite la eliminación de desechos a través del sistema linfático del caballo.
la terapia aplicada a través de RED LIGHT THERAPY es una terapia no invasiva y uno de los tratamientos más seguros que existen. Es muy beneficioso en el tratamiento de heridas abiertas y es absolutamente esencial en el tratamiento de de lesiones de tejidos blandos que también involucran a tendones y ligamentos.
VIDEO RED LIGHT THERAPY
¿ Como funciona y cuales son sus beneficios?
- Como ya hemos dicho anteriormente aumenta la circulación sanguínea y la formación de nuevos capilares.
- Estimula la producción de colágeno, que es una proteína esencial para la reparación de tejidos dañados, incluyendo el envejecimiento de la piel y las cicatrices.
- Estimula la liberación de ATP, que es el principal aportador de energía a las células de manera que estas funcionen de manera más eficaz.
- Aumenta la actividad del sistema linfático promoviendo así la eliminación mas rápida de desechos metabólicos.
- Reduce la excitabilidad del sistema nervioso mediante la estimulación y liberación de endorfinas, que son productos que el propio cuerpo del animal genera para combatir el dolor.
- Aumenta la síntesis de ARN Y ADN y esto ayuda a que las células dañadas puedan ser reemplazadas con mayor rapidez.
- Estimula los puntos de gatillo y puntos de acupuntura.
- Importantísimo es que ayuda a relajar el sistema muscular.
- Aplicaciones en lesiones en caballos de deporte:
- Lesiones en los tejidos y ligamentos.
- Para articulaciones artríticas.
- Casos de dolor muscular.
- Fracturas.
- Laminitis.
- Mejora del drenaje linfático.
- Edemas.
- Estimulación del sistema muscular antes de la competición.
- Recuperación del estado físico del caballo después de la competición.
RED LIGHT THERAPY es una terapia que se lleva a cabo a través de la luz roja infrarroja a una longitud de onda específica ( 660 a 830 mm. de longitud) para provocar una respuesta en el animal en casos de lesión. También se llama "laser frío" o "laser de bajo nivel" ( TLBI).
Numerosos estudios científicos han concluído los siguientes efectos la aplicar la terapia LED:
- Dichas longitudes de onda aumentan la circulación sanguínea creando nuevos capilares.
- Esto permite un mayor suministro de sangre, por lo tanto mayor aportación de oxígeno y de nutrientes en los tejidos tratados.
- Así mismo, este incremento de la circulación permite la eliminación de desechos a través del sistema linfático del caballo.
la terapia aplicada a través de RED LIGHT THERAPY es una terapia no invasiva y uno de los tratamientos más seguros que existen. Es muy beneficioso en el tratamiento de heridas abiertas y es absolutamente esencial en el tratamiento de de lesiones de tejidos blandos que también involucran a tendones y ligamentos.
VIDEO RED LIGHT THERAPY
¿ Como funciona y cuales son sus beneficios?
- Como ya hemos dicho anteriormente aumenta la circulación sanguínea y la formación de nuevos capilares.
- Estimula la producción de colágeno, que es una proteína esencial para la reparación de tejidos dañados, incluyendo el envejecimiento de la piel y las cicatrices.
- Estimula la liberación de ATP, que es el principal aportador de energía a las células de manera que estas funcionen de manera más eficaz.
- Aumenta la actividad del sistema linfático promoviendo así la eliminación mas rápida de desechos metabólicos.
- Reduce la excitabilidad del sistema nervioso mediante la estimulación y liberación de endorfinas, que son productos que el propio cuerpo del animal genera para combatir el dolor.
- Aumenta la síntesis de ARN Y ADN y esto ayuda a que las células dañadas puedan ser reemplazadas con mayor rapidez.
- Estimula los puntos de gatillo y puntos de acupuntura.
- Importantísimo es que ayuda a relajar el sistema muscular.
- Aplicaciones en lesiones en caballos de deporte:
- Lesiones en los tejidos y ligamentos.
- Para articulaciones artríticas.
- Casos de dolor muscular.
- Fracturas.
- Laminitis.
- Mejora del drenaje linfático.
- Edemas.
- Estimulación del sistema muscular antes de la competición.
- Recuperación del estado físico del caballo después de la competición.
Si quereis más información <sobre esta tecnología, aplicaciones y uso dirigiros a la página web HORSE AND HEALTH
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