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martes, 19 de mayo de 2015

EL ENTRENAMIENTO Y PREPARACIÓN ESPECÍFICA DEL CABALLO DE SALTO
(PARTE 3/5)

EL ACONDICIONAMIENTO FÍSICO

Un buen caballo de salto es una excelente combinación de fuera, precisión y velocidad. La fase de vuelo en cada salto sólo toma unos segundos y la mayoría del tiempo durante el recorrido el caballo lo pasa galopando de obstáculo a obstáculo.
Sin embargo, en cada esfuerzo se somete a un gasto energético debido a la batida y a la recepción, que resulta de una contracción de determinados músculos y un gasto de reservas energéticas que dependen de la altura a la que salte el caballo.  Este gasto se produce en un intervalo medio de cada cinco segundos.
Para diseñar un programa de entrenamiento físico de este caballo atleta, hay que trabajar en tres áreas
1.- La condición cardio-vascular.
2.- La preparación del sistema muscular.
3.- La flexibilidad.
Pero la preparación de su condición cardiovascular es la que mejora la capacidad aeróbica de mantener la suficiente energía para afrontar una competición, fuerza de entrenamiento para desarrollar los músculos que intervienen en el salto y la capacidad de mantener una excelente condición física que permitirá reducir el riesgo de lesiones.
Y sobre todo, lo que vamos a exponer debe ser trazado y supervisado por un veterinario equino deportivo quien es el que hará el seguimiento, progreso y evaluación de la preparación del caballo.


1.- La condición cardio-vascular:
La óptima condición cardio-vascular mejora la capacidad de que el sistema cardio-vascular, respiratorio y muscular produzca la energía apropiada para que el caballo asuma las condiciones exigidas en el deporte.
Concretamente en la modalidad de salto, las proporciones totales de energía requeridas suministrada por los metabolismos aeróbico y anaeróbico dependen del estado de forma del caballo, la altura del los saltos, la longitud del recorrido y la velocidad del caballo durante la competición.
En un caballo que haya empezado a trabajar para su preparación al salto, la mejora de la condición cardio-vascular empieza con período de trabajo a larga distancia pero tranquilo, que normalmente se realiza con una frecuencia de cada dos días durante unos 15 ó 20 minutos al paso o al trote. Un incremento gradual en cualquiera de las dos variables, distancia o velocidad, dependerá de cada trabajo semanal. Más adelante se pueden introducir nuevas variantes en este mismo entrenamiento combinando pendientes en subida o bajada. El objetivo de este trabajo es conseguir que el caballo coja una forma física capaz de trabajar una media de 50 minutos a una velocidad media de 6 u 8 km por hora incluyendo 2 o 3 minutos de galope. Cuando esta fase del entrenamiento este concluida, y el caballo haya cogido una buena forma física, podemos empezar a trabajar tres días a la semana y progresivamente más hasta llegar al trabajo al galope, que es el aire de competición.
Inicialmente podemos pasar a 2 minutos de galope a una velocidad de 350 m/min. separados por 2  minutos al paso. Podemos hacer hasta 3 o 4 repeticiones incrementando la duración del galope hasta 4 minutos; podemos incrementar la velocidad de galope de 375m/min a 400 m/min, pero en este punto el período de descanso al paso sería de 4 min. entre ejercicios.
Las pulsaciones del caballo no deben superar los 160 latidos/min y debe bajar de los 100 en los períodos al paso.
También se introducen ejercicios de máxima velocidad al galope en un recorrido de 50 a 100 mts. con el fin de provocar la contracción de las fibras musculares, volviendo luego al galope inicial. Este ejercicio de igual manera se puede ir incrementando de 1 dia a 3 por semana, y hasta podemos llegar a 10 sprints el mismo día. El caballo no debe superar los 170 latidos/min. en estos ejercicios. Cuando el caballo  ha llegado a este grado de forma física entonces es cuanto esta preparado para las primeras competiciones.




Los caballos en alta competición pueden llegar a tener un ritmo cardíaco de 170 a 200 latidos/min, en períodos aproximados de 50 a 60 segundos.
Los caballos de salto usan una enorme cantidad de energía para contrarrestar su propia inercia, que se acentúan cuando el caballo acelera, desacelera o gira. Los momentos de batida y de recepción requieren de grandes cantidades de energía y un esfuerzo muscular igualmente considerable que consume mucha reserva energética. Por lo tanto, el componente de la condición cardio-vascular esta ligada a la aceleración, a los sprints y a los giros. Un ejemplo de lo que hablamos es un caballo que acelera en 50 mts., y desacelera para luego girar en 180º para luego acelerar de nuevo ( esto se ve mucho en las pruebas de desempate). Usando los llamados " entrenamiento a intervalos" 
( hablamos de ellos en el post del día 29 de Abril de 2015 en nuestra página de facebook), dos o cuatro aceleraciones, desaceleraciones y giros constituye un trabajo y éste puede venir luego seguido de un trote de descanso.
Pero el salto tambíén puede considerarse como un momento de inercia específica debido al gran gasto energético que supone la batida y la recepción durante el salto.

En los próximos capítulos hablaremos de la preparación del sistema muscular y los ejercicios  de flexibilidad.





lunes, 18 de mayo de 2015

EL ENTRENAMIENTO Y PREPARACIÓN ESPECÍFICA DEL CABALLO DE SALTO 
(PARTE 2/5)

TRABAJO CON BARRAS

Así como hemos comentado que en el trabajo en pista existen diferentes tipos de entrenamiento, pasa lo mismos cuando hablamos del trabajo con barras.
En este apartado de nuevo daremos una lineas generales sobre los objetivos y el orden correspondiente de progresión. Hay que puntualizar que los mejores resultados se obtienen modificando los ejercicios a medida que el caballo vaya progresando de acuerdo a sus capacidades y sus deficiencias.
El  entrenamiento con barras SIEMPRE ha de ir acompañando de la mejor condición física
( hablaremos en siguientes capítulos de ello), integrada de una manera apropiada en el programa de entrenamiento para reforzar la musculatura y así evitar el riesgo de lesiones.


El trabajo sobre barras tiene como objetivo mejorar la técnica de salto del caballo, pero su técnica innata juega un papel esencial y al final esta habilidad es un factor clave sobre le técnica que podamos enseñar al caballo. Este trabajo incluye saltos en libertad, trabajo con barras en el suelo, laboratorios y saltos y ejercicios con el jinete.
En las primeras lecciones que demos al caballo, es imprescindible el trabajo con barras en el suelo de manera que aprenda a caminar, trotar y a galopar mejorando su coordinación y desarrollar su conciencia de donde se sitúan las referencias para saltar. Cuando el caballo es capaz de trotar a un ritmo determinado y constante con barras de tranqueo a distancias de 1,20mts a 1,50mts. entre ellas, entonces podemos empezar a poner cavalettis o barras cruzadas después de las barras de tranqueo.
El desarrollo progresivo de la técnica de salto que enseñaremos al caballo seguirá por pasar saltos pequeños y simples obstáculos primero al trote y más tarde al galope, después saltar dos saltos seguidos a una distancia cómoda y fácil para el caballo y así sucesivamente tres o cuatro. Es conveniente al principio poner una barra de tranqueo antes del salto de manera que pueda batir desde una distancia cómoda y adecuada, así el caballo tendrá suficiente espacio para elevar sus manos.
Si queremos asegurar que el caballo describa un arco perfecto justo encima de la vertical del salto podemos poner barras de tranqueo antes y después del mismo. Las distancias dependerán de la manera que el caballo salte y de los problemas que queramos corregir. Este tipo de ejercicios son necesarios para enseñar al caballo a saltar y mejorar los defectos técnicos que pueda tener.


Cuando ya pasemos a afrontar saltos ( incluyendo verticales, oxeres, fondos, etc...) las  distancias entre los mismos deberán medirse de acuerdo a unos objetivos. El caballo aprende a ajustar por sí mismo la longitud del vuelo en el salto y la batida, de manera que se vuelve capaz de saltar el obstáculo pero sin "sobre saltarlo", es decir, no realizando un esfuerzo mayor al necesario para efectuarlo.
Los saltos a diferentes distancias sirven para enseñar al caballo a obtener una cadencia y una longitud de tranco. En las primeras lecciones entre obstáculos pediremos al caballo que añada un tranco reduciendo la longitud de éste entre salto y salto. Más tarde, cuando haya mejorado su técnica, pediremos que aumente la longitud de tranco, pero teniendo en cuenta siempre que el caballo ha de llegar al salto de manera que el arco que describe no se vea afectado al saltar.
Después de que los objetivos marcados se hayan ejecutado perfectamente a través de los diferentes entrenamientos que perfeccionan la técnica de salto, las repeticiones sobre los mismos perfeccionan aún más su técnica y además sirven para reforzar la musculatura y mejorar la condición física deportiva del caballo.


En las fases iniciales de la enseñanza es conveniente que el caballo salte con frecuencia para facilitar el aprendizaje y la técnica y promover la adaptación músculo-esquelética con el único objetivo de reforzar las extremidades. A medida que el caballo se va adaptando a un período de muchos meses (dependerá de la observación constante de la evolución), es deseable restringir las actividades al salto y trabajar sobre pequeños obstáculos por lo menos durante 3 ó 6 meses ( podemos variar el tipo de salto igualmente) y nuestro objetivo entonces será que el caballo se aproxime con rectitud al salto , con buen ritmo, confiado y relajado y preparado para acortar o a alargar en la medida de lo necesario.
A medida que el entrenamiento al salto progresa, podemos integrar nuevos ejercicios para que el caballo desarrolle nuevas aptitudes, como saltar en ángulos o afrontar distancias más complicadas combinando todo tipo de saltos, de manera que pueda dominar con normalidad las distancias a dos trancos o a uno, manteniendo la misma velocidad de aproximación, así alentamos al caballo  a ajustarse al salto y no variar el punto de batida y de recepción.
En este período de entrenamiento se pueden combinar, como hemos dicho anteriormente, los llamados "laboratorios", pero estos tienen un objetivo muy concreto, por lo que nos podríamos extender en varios capítulos al efecto. Éstos deben estar dispuestos y utilizados por jinetes/preparadores muy expertos con el fin de mejorar aún más la técnica del salto del caballo.
Así gradualmente la altura de los saltos se va incrementando, pero este progreso dependerá de la adaptación músculo-esquelética del caballo.
Hablaremos de ello en los siguientes capítulos.